En la vida

Nota elaborada a partir de distintas enseñanzas recogidas en la web y en este grupo.

“En la vida”

“En la vida no nos solemos arrepentir de aquello que hacemos, sino más bien de aquello que no hacemos. Porque os aseguro que hemos hecho un montón de cosas estúpidas y ninguna de ellas nos ha molestado realmente, se nos ha pasado rápido, le hemos quitado importancia con el tiempo. Todos los errores y las cosas tontas por las que nos sentimos avergonzados, nada de eso importa”.

“¿Qué pasaría si os dijeran que os quedan tres meses de vida? No se vence a la muerte viviendo más tiempo, sino viviendo plenamente. La muerte vendrá a por todos nosotros, pero la pregunta es: ¿Qué hacemos entre el momento que nacemos y el momento en que la muerte viene a visitarnos? Porque cuando nos visite, ya será demasiado tarde para hacer todo lo que pensábamos hacer, todo lo que queríamos ser, todo lo que pospusimos”.

Hay una frase que dice: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás la razón”. Y hay un ejercicio muy bueno que se trata de mirarse al espejo todas las mañanas y preguntarse: ¿Si hoy fuera el último día de mi vida, haría lo que voy a hacer hoy? Porque recordar que vamos a morir es una de las mejores maneras que existen para evitar caer en la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo, no hay motivos para no seguir a tu corazón.

Y vais a necesitar encontrar vuestra pasión, muchos de vosotros quizás ya lo habéis hecho, otros lo haréis después, muchos no lo harán sino hasta sus 30 o 40 años, pero no hay que rendirse en encontrarla porque entonces lo único que haríamos es esperar a la muerte. Os diré otra frase: “El propósito que le des a tu vida es la razón de tu viaje y la pasión que le pongas es aquello que iluminará tu camino”. Es decir, que la meta es la búsqueda.

Cuando era pequeño me decían: “Puedes ser lo que quieras ser, puedes hacer lo que quieras hacer, nosotros te apoyaremos”. Pero a lo mejor uno no se lo llega a creer del todo a medida que pasan los años. Aun así uno sale al mundo y se hace cargo de su vida, de las cosas. Por eso quiero deciros, para cuando salgáis ahí afuera: Mantened la cabeza alta, mirad a la gente a los ojos y hablad con todo el mundo como si fuera vuestro amigo. A veces, los amigos se equivocan, pero no los juzgamos, los ayudamos, les damos cariño y una mano en el hombro para que sepan que estamos ahí.

Confucio, que fue un pensador chino del 500 a.C. aproximadamente dijo: “Aquel que diga que puede lograrlo y aquel que diga que no puede, por lo general ambos tienen razón”.

Quiero que lo llevéis en vuestro corazón, que penséis que vosotros podéis. Y se va a poner difícil y vais a querer rendiros muchas veces, pero pensad que merece la pena, sino solo esperaríamos a la muerte.

Un enfermo de cáncer dijo una vez: “No estoy perdiendo, aquí estoy peleando, no estoy perdiendo. Cuando mueres no significa que pierdes contra la enfermedad, derrotas al cáncer por la manera en que vives”.

Encuentra tu pasión y síguela, no vas a encontrar esa pasión en cosas, y no vas a encontrar esa pasión en el dinero, no vas a encontrar esa pasión en querer sobresalir, porque entre más cosas y más dinero tienes y más quieres sobresalir, más usas esas cosas para medirte con los demás y siempre habrá alguien con más e incluso se puede llegar a ser el mejor una o dos veces, Rafa Nadal ha acabado el año siendo el mejor del mundo 3 veces, pero no se puede ser el mejor siempre, es imposible y mucho menos uno tiene que medirse por los logros que ha conseguido, un día uno será el mejor y otra día lo será otro, pero eso no tiene ninguna importancia en la vida. Se puede tener más dinero, pero no mejor corazón y luego, el dinero no importa, sino lo que haces con él.

Realmente el día de mañana, en mi lecho de muerte, quiero ser capaz de pensar: “El mundo es mejor porque yo estuve aquí”.

Creo que si no estás ayudando a mejorar la vida de alguien más estás desperdiciando tu tiempo. Me hago mejor haciendo mejor la vida de los demás. ¿Alguien lo ha pensado? En lugar de competir para ser el mejor, el más guapo o la más guapa, el más rico, el más fuerte, el más macho, el que tiene más poder… competir para ver quién hace más servicio, quién ayuda más, quién es mejor compañero en clase, quién es más humilde, quién busca dar más en lugar de recibir y recibir, a quién le importa menos el dinero, a quién le importan menos sus defectos…

El primer paso antes de que cualquiera en el mundo lo crea es creerlo tú. El universo es un espejo y tu entusiasmo se refleja en los demás, tus ganas de vivir, de salir adelante, de ayudar a los demás, de crear cosas bonitas en la vida. Dicen que ser realista es el camino más transitado hacia la mediocridad. ¿Por qué hay que ser realistas? ¿Cuál es el punto de ser realista? “Es tu camino y solo tuyo, otros pueden caminar contigo, pero nadie puede caminarlo por ti”. Y tú eres único. Si no fuera por ti no pasaría aquello que está pasado a causa de ti.

Como dejo alguien: “Sé quién soy, sé en qué creo y eso es todo lo que necesito saber”. Y a partir de ahí haces lo que tengas que hacer. Haz una elección, decide qué será, quién serás y cómo lo harás. Simplemente decide. Y si te equivocas pues decide dos veces. Y si te caes siete veces, levántate ocho. Y a partir de ahí el universo se quitará de tu camino. Es como el agua, quiere moverse y rodear las cosas, ¿sabes?

“Jamás dejéis que nadie os diga que no podéis hacer algo. Si tenéis un sueño tenéis que protegerlo. Normalmente las personas que no pueden hacer algo te dicen que tú tampoco puedes hacerlo”. A algunos les carcome la autoestima que haya alguien mejor que ellos, pecan de un sentimiento de inferioridad y necesitan sentirse mejores, más fuertes que tú para pensar que son felices o para sentir que valen para algo. Y es que realmente cada uno es útil para una cosa determinada y tiene unos límites determinados. No somos superiores, pero tampoco es  ponerse por debajo de los demás. ¿Alguien ha pensado alguna vez en compararse nadando contra un pez vela? Igual que el pez no se compara con nosotros en nuestra velocidad de desplazamiento por tierra. Si buscas saber dónde está la razón utiliza la inteligencia y la creatividad, pero no generar disputas que llevan a más disputas cual círculo vicioso, que no llevan a construir nada positivo y nos incitan a perder el tiempo, un tiempo de vida que es muy preciado y que se podría estar utilizando en mejorar la vida de alguien, incluida la tuya.

Lo que te dices a ti mismo es lo mismo que proyectas en los demás, por eso todo parte de la autoestima (bien entendida). Alguien que tiene una buena autoestima no necesita hacer sentir inferior al otro para sentirse bien consigo mismo, porque su felicidad no la busca en sobresalir ni en ganar protagonismo por encima de nadie, como queriendo llamar la atención, sino en cosas verdaderamente importantes en la vida. Tampoco dar amor al otro es negarse el amor a uno mismo, por eso decía autoestima bien entendida. Y cada uno con su techo, con sus límites y posibilidades.

Este texto elaborado a partir de la experiencia de muchas personas que supieron cuando decir no y cuando decir sí. A todos esos seres humanos en los que me he basado para crear o agrupar estas palabras, ¡gracias! Habéis hecho de mí una mejor persona y sin vosotros el mundo (mi mundo) no sería igual, hacéis que merezca la pena vivir.

Todas estas personas serán canalizadas a su debido tiempo, paciencia. Por el momento, os invito a visitar todas las canalizaciones a distintos maestros de las que sí disponemos, ¡que disfrutéis!

Adrián



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