13/08 Mañana segunda parte

Segunda grabación del evento en el día 13 de Agosto de 2011

 

Raúl Caballero: Comenzamos. Me gustaría tocar uno de los temas más importantes. Me gustaría hablar sobre los engramas, la palabra “engrama” que a muchos les puede sonar desconocida porque mucha gente tal vez ponga otros nombres, ¿verdad Jesús?

Jesús: Jeje, implantes.

Raúl Caballero: La palabra engrama es utilizada en Dianética y Cienciología a mediados del siglo pasado y también la palabra viene atrás de la biología. Lo podríamos denominar como implantes hipnóticos, implantes hipnóticos que se implantan en la persona y en la parte espiritual, en ambas partes. Y hay distintos engramas, mucha gente que me consulta me pregunta casi siempre porque además casi cada consulta que tengo va relacionada hacia los engramas o hacia el ego, el ego lo tocaremos justo después, vamos con los engramas. Allá a mediados del siglo pasado se descubrió la mente reactiva, que muchos de vosotros sabréis qué es, la mente reactiva que se divide en diferentes categorías y subclases. Me gustaría hablar sobre la mente reactiva automática, que es la que se encarga de alguna manera de grabar esos engramas y también de actuar a consecuencia de esas grabaciones. Entonces vamos a ver qué son esos engramas exactamente, los engramas los tenemos cada uno de nosotros implantados a nivel físico, vamos a hablar a nivel físico, a nivel de 10%, a nivel físico todos tenemos engramas, además, no me creo que nadie se salve de engramas físicos; todo es un engrama según se explicaba en dianética y cienciología, todo es un engrama, lo mínimo, el mínimo incidente es un engrama. Hay engramas que de alguna manera los heredamos de nuestros padres, de nuestros abuelos y también se heredan los engramas, eso también, a parte los engramas se nos pueden implantar a nosotros por condiciones externas, por condiciones normales en nuestra vida diaria porque se implantan esos engramas al mínimo incidente. De repente tenemos una muy buena relación con un amigo y discutimos, me dice: Eres un fracasado. A mí me hace daño, pongamos, y se me está implantando ese engrama que luego va a repercutir en distintas enfermedades o en distintos problemas que vamos a captar en el día a día, pero también la parte espiritual graba engramas porque lo que graba engramas es la mente reactiva y la mente reactiva está en cada uno de nosotros, es inherente al espíritu, es además inherente la mente reactiva, somos creados con mente reactiva y la mente reactiva automática es la grabadora de esos engramas, hay muchas veces que se desactiva nuestra mente analítica porque podríamos hacer esas diferenciaciones: la mente reactiva y la mente analítica.

La mente reactiva es la mente que actúa sin pensar ya sea a través de distintos impulsos o a través de los engramas. En cambio, la mente analítica es la que nos da pensamiento abstracto, la que nos hace pensar por cada uno de nosotros y ser dueños de nuestros actos. Entonces, sabemos que la mente analítica debería ser la predominante porque es la que nos hace pensar cada acto, pero no es así, en muchos no es así porque la mente analítica, el pensamiento abstracto lo empezamos a desarrollar hace ¿cuánto? ¡Muy poquito! ¿20 000 años? Y la mente reactiva viene desde hace millones de años, entonces el impulso reactivo prácticamente siempre le va a ganar a lo analítico, ¿qué pasa entonces con los engramas? Muchas veces la mente analítica se desconecta y es la propia mente reactiva la que se queda con los implantes, sucede incluso en operaciones en las que hay dos cirujanos conversando y en ese momento está la mente reactiva activada, alerta, y la mente analítica está fuera y es ahí donde se graban también muchas veces contenidos verbales, que los contenidos verbales siempre se implantan a nivel engrámico, uno puede tener un contenido verbal que le dice que es un fracasado y lo va a ser siempre, pero porque tiene ese contenido verbal el cual le impulsa a no tener éxito, es un impulso que viene directo desde esa mente reactiva automática, entonces, muchas veces mucha gente que me consulta me lo dice: Estoy bien, tengo un buen trabajo, tengo una buena relación afectiva, tengo un nuevo grupo de amigos, estoy con una pareja, ¡muy bien, perfecto! ¿Pero, qué me pasa que cuando me levanto por las mañanas me siento vacío, triste? ¿Qué pasa, qué pasa ahí? Seguramente sea esa parte espiritual la que nos envía de alguna manera algún engrama, alguna reestimulación engrámica, entonces bajamos la escala tonal, por eso es tan importante tratarse los engramas porque es lo que nos bloquea en cada momento, puede bloquear energéticamente nuestro cuerpo, podemos somatizar distintas enfermedades, por eso es tan complicado el tratar los engramas porque están tan y tan agarrados a cada uno de nosotros que quitarlo es muy complicado, además mucho. Para eso se creó una técnica allá por 1950 que es auditación dianética, ¿qué pasa con la auditación? Auditación prácticamente te deja, la denominación que ellos llamanclear, libre de todo engrama pero se descubrió con el pasar del tiempo que esa gente que estaba clear, libre de engramas seguían teniendo problemas, seguían arrastrando problemas, ¿y por qué? Si ya soy clear. Porque la parte espiritual le transmitía esos engramas, que también tiene grabados y por eso en 1997 se desarrolló la técnica que conocemos como psicoauditación que es una técnica que mediante una canalización telepática -que es como llamamos a la mediumnidad- el tethán puede repasar una vivencia dolorosa de cualquier vida pasada porque el tethán sí que tiene memoria reencarnativa, no lo tiene a persona, pero sí lo tiene el tethán que tiene digamos la memoria de todas las vidas, entonces, haciendo ese repaso a esa incidencia, a ese incidente en ese momento concreto ya no es dolor emocional, ya no es emoción dolorosa ese recuerdo, sino que pasa a ser neutro, sin ningún tipo de emoción dolorosa, entonces el tethán ya no nota ningún engrama porque ya no está tan limitado, ya no está limitado.

Es importantísimo tener en cuenta los efectos de psicoauditación, que además hemos podido constatar en cada uno de vosotros, tengo testigos de cada uno de vosotros en múltiples canalizaciones y lo bien que ha hecho la psicoauditación a muchos de vosotros que habéis mejorado muchísimo, entonces digamos que son testimonios porque la psicoauditación hace tener mejor lucidez, entender algunos actos actuales a través de sincronismos por vidas anteriores y entendemos por qué nos pasa ahora, tal vez ha sido un error de otra vida pasada y tenemos un engrama y al relatarlo lo entendemos, entonces la psicoauditación es una técnica que a todos nos ayuda, además a todos porque para cada persona va a ser distinta la mejoría, pero siempre funciona, en todos los casos, en todos los casos funciona y siempre tenemos engramas porque yo siempre digo y no voy a ser demasiado estricto con esto porque entiendo que si nos preocupáramos por todo, no viviríamos, todo serían engramas y yo estoy en contra de todo lo que es la paranoia, es decir, estoy a favor del equilibrio, nada más, pero si por cada vivencia, por cada vida se nos pueden implantar muchísimos engramas en nuestras partes dolorosas ¿vale? Un problema físico, una orden verbal, un problema afectivo nos pueden implantar engramas. Si en una vida podemos tener tantos engramas, solo es una idea, imaginad un espíritu que ha vivido tal vez cientos, miles de vidas y eso nos lo transmiten totalmente, nos lo transmiten y lo notamos, entonces el tethán hace un repaso con las vivencias dolorosas para quedar clear y es cuando la persona tiene mayor lucidez, cuando ya no está condicionado por los engramas, engramas que son tan y tan negativos que nos afectan a diario en todo y la mente reactiva automática que antes había explicado que es una mente que graba esos engramas, no solo los graba, actúa a consecuencia, actúa y también actúa en distintos momentos de nuestra vida, voy a poner un ejemplo. Si vosotros vais por la calle, lo podéis comprobar diariamente, pasa un coche a toda velocidad y de repente escuchamos el claxon y nos apartamos y nosotros no hemos pensado, nos apartamos instintivamente ¿bien? Por la mente reactiva AUTOMÁTICA, que no piensa, actúa instintivamente. Solamente que con el tiempo ha ido perdiendo necesidad digamos porque anteriormente era necesaria porque vivíamos, convivíamos en multitud de peligros y si un ser menos evolucionado tenía que cazar y veía un pequeño animal que podía devorar no podía pensar: ¿Lo cazaré? ¿No lo cazaré? Actuaba. O veía un animal enorme, no podía pensar: ¿Me comerá? ¿No me comerá? ¡No, no! ¡Huye! No podían pensar. Muchos de nosotros ahora acabaríamos devorados, jeje. Pero va perdiendo, está bien, va perdiendo eficacia esa mente reactiva automática, ya no hace tanta falta en el día de hoy, actualmente, ya no hace tanta falta.

Hay otro punto, tocando el tema espiritual que es importante, es el tema de las almas gemelas. Siempre se ha explicado que tenemos un alma gemela que es del sexo opuesto con la que siempre vamos a compatibilizar y a pasar el resto del tiempo. Bien, esto es falso. Sí, sí, sí. Falso. ¿Por qué? Porque fue revelado años atrás que puede haber muchísimas almas gemelas. ¿Qué son las almas gemelas? Porque a muchos no les puede quedar claro. Cada espíritu vibra en determinada sintonía. Bien, ¿qué sucede cuando dos espíritus resuenan iguales en la misma sintonía? Que son almas gemelas. En la misma sintonía. Es distinto a los espíritus afines, que vibran prácticamente a la misma sintonía pero no son iguales, no son idénticos. Hablo en cuando a vibración nada más. Entonces muchos os preguntaréis: ¿Pueden existir dos espíritus que sean iguales? No, no. A pesar de la sintonía, a pesar de la vibración, no. Porque en el día a día nos condicionamos constantemente, vivimos en un entorno que por cultura, nacionalidad, por nuestro entorno: familia, amigos… Vivimos condicionados y ese condicionamiento provoca que haya una diferencia entre cada uno de vosotros. Podéis ser muchos de aquí almas gemelas entre vosotros, podíais serlo, sin ningún problema podría suceder, podría pasar, pero no hay garantía de nada porque la gente se hace sus pensamientos acorde a sus experiencias físicas, no espirituales, físicas, pero, ¿nos vamos a llevar bien siempre con nuestra alma gemela? No, no. Dos almas gemelas solo compatibilizan en la luz y no en otros planos y hay ejemplos de por ejemplo un alma gemela con otra que son de planos densos y son muy criticones, cuando se encuentren se van a criticar, por lo que ya no hay afinidad. Afinidad habrá, pero no se llevarán bien. ¿Y qué pasa ahí? Siguen siendo almas gemelas, pero solo compatibilizan en la Luz, eso es algo que mucha gente desconoce como también se desconoce que alma gemela no necesariamente tiene que ser del sexo opuesto, puede ser del mismo sexo, ¿por qué no? Un alma gemela es un espíritu afín y los espíritus podemos encarnar hoy como masculino, mañana como femenino, eso no importa y podemos compatibilizar con otro alma gemela que sea del mismo sexo perfectamente , entonces no quiere decir que con un alma gemela vayamos a pasar el resto del tiempo, el resto de los días, no, eso es absurdo porque podemos no compatibilizar o de repente una persona cambia o baja de nivel y empiezan a haber desestabilizaciones, entonces no hay garantía de nada, ni siquiera en las almas gemelas hay garantía de nada, no hay garantía de nada y esto sucede siempre, lo podéis constatar, no hay dos personas iguales, cada uno de nosotros somos únicos, no hay dos personas iguales ni dos espíritus iguales, sería absurdo creer eso, totalmente, pero hay mucha gente que me consulta a diario, me pregunta por las almas gemelas como si fuera la varita mágica: Oye quiero un alma gemela porque estoy solo, porque quiero pareja… ¿Y por qué no un espíritu afín? ¿Por qué un alma gemela? Ah no porque con el alma gemela voy a compatibilizar más. ¿Y si no? Yo tengo ejemplos míos. Yo he conocido tres almas gemelas femeninas, están en planos del error, ¿y qué? ¿Está bien? Al principio compatibilizas y con el tiempo no y hay una ruptura, y sucede y nos puede afectar o no, así que las almas gemelas, chicos, no son garantía de nada, de nada, dejad ya de escribirme mails sobre las almas gemelas porque me tenéis frito ya (risas).

Hay otra cosa que se reveló en canalización que no tiene nada que ver con esto, se reveló que existían distintos universos –no universos como los que hemos hablado antes-, universos paralelos y universos alternos. Son distintos, explico la diferencia. ¿Hay número limitado de universos paralelos? Sí, los hay, 22. ¿Hay universos alternos limitados? No, son infinitos. Alternos son infinitos, paralelos hay 22. ¿Y qué diferencia hay? Os preguntaréis por qué. ¿Qué diferencia hay? Los universos paralelos son universos que no se tocan, son universos… son dimensiones distintas que no se tocan, que no se cruzan, que son paralelos. Entonces, existe otro universo distinto, con otro planeta Tierra completamente distinto, con su historia y podemos ser totalmente diferentes en esos universos, además que no hay manera de –digamos- entrar en contacto con los universos paralelos, no hay manera, al menos no sin tecnología que actualmente desconocemos. Esos universos paralelos a nosotros no nos afectan propiamente dicho porque son distintos, son raíces diferentes. Donde sí que hay mucho más tema es con los universos alternos que no profundizaré del todo porque es un tema complejo, además seguramente el tema más complejo después de los viajes en el tiempo, que tampoco lo tocaremos porque es muy complejo, son muy complejos, complejos a nivel de entender, hay tantas cosas aún que desconocemos, que deben de estar. Entonces, ¿qué son los universos alternos? Vamos a hacer por lo menos una idea, vamos a hacernos una idea. Salgo ahora por la sala, de repente digo: Bueno, voy a ir a casa. Tengo dos opciones, puedo ir en coche, puedo ir en bus, ¿qué hago? Bueno, vamos a ir en bus: Hola cuánto tiempo. Encontramos una persona que conocíamos: ¿te pasas mañana por el club de golf? Okey, vamos.

Esa acción no hubiese sucedido si hubiese ido en coche evidentemente. Se forma ese universo totalmente distinto que es el alterno. Los universos alternos se secan, no son para siempre, los universos alternos se terminan secando aunque hay universos alternos que perduran por más tiempo. No son universos reales como los conocemos, sino que son totalmente diferentes, no son reales, son diferentes. ¿Qué pasa entonces con esos universos alternos? ¿Quién habita? Porque en los universos paralelos, ¿por qué? ¿Lo hemos entendido todos? Al ser paralelo es un universo aparte con similitudes o no, pero, ¿qué pasa en el alterno? Porque es ficticio, no es real. Entonces si yo estoy en un universo alterno, yo estoy aquí, no puedo estar allá. Y aquí se explicó la teoría de que el 90% puede incluso dividirse hasta en 3 10% distintos animando otro yo nuestro que somos en ese otro universo alterno. Pero, ¿cuántos universos alternos creamos? A lo largo de nuestra vida, a lo largo del día. Muchísimos, muchísimos. ¿Qué pasa entonces? –muchos os preguntaréis-. Pasa que a pesar de que haya tantísimos no todos tienen la importancia como para que nuestro tethán envíe un 10%, eso solo sucede en los casos importantes. Un sueño que tenemos muchas ganas de cumplir y que de alguna manera no lo cumplimos; yo quería ser astrónomo, pude optar en su momento, pero al final opté una cosa totalmente distinta y ahora escribo libros, no he sido finalmente astrónomo, quería pero no lo he sido. Si ese sueño es muy profundo sí que se envía un 10% para cumplir ese sueño, digamos, de alguna manera. Y el tethán tiene la idea de todos los universos alternos, de todos los universos alternos, algo que nosotros no, por supuesto que no.

Esa sería la historia de los universos alternos que muchos todavía desconocemos porque hay muchísimos detalles en esos universos alternos. Los universos alternos se terminan secando cuando se cumple ese sueño, de alguna manera el universo se seca y deja de tener importancia, pero otros universos continúan, muchos de los que continúan… Continúan, continúan y continúan y tienen su historia detrás, que puede también ser totalmente distinta la historia, no tiene por qué ser la misma historia que aquí. Pueden haber otros casos, otros ejemplos, puede ser que en otro universo alterno Francia y Alemania estuvieran en guerra y, bueno, aquí no y allí sí. De repente puede ser que el nombre de la ciudad en la que vivo es distinto -algo que también sucede en los universos paralelos-, el país en el que vivo mi casa es similar pero no es igual. Esto sucede en esos universos. Incluso se puede traspasar en algunos universos mediante vórtices que hay en nuestro mundo habitualmente, pero esto es más complejo, esto es mucho más complejo y desconocemos tanto aún del tema que lo vamos a dejar, pero sí se puede interactuar. Esta es la idea de los universos paralelos y alternos que muchos confunden, no los confundáis. Paralelos es una cosa, alternos otra. ¿Alguna duda de los universos? ¿Sobre las almas gemelas alguna duda? Okey.

Pero, y volvemos al tema de las mentes reactivas porque es muy profundo. Hay más mentes reactivas, no solamente está la mente reactiva automática, hay dos mentes más, reactivas. Que somos nosotros, las mentes reactivas están en nosotros, es la misma, pero que actúa de diferentes maneras, por eso las diferenciamos. Está la mente reactiva… además de la automática que se encarga de los engramas, la mente reactiva automática es fría, es como una máquina, no piensa. ¿Qué ocurre con las otras mentes reactivas? Que no es lo mismo. Está la mente reactiva impulsiva. ¿Qué es esta mente reactiva? Pues muy sencillo porque os ha pasado a todos. Ahora de repente hablamos con nuestro hijo, estamos manteniendo una conversación normal, pero nos dice algo que nos saca de las casillas y de repente le metemos un golpe. A los dos segundos: ¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho? No quería. Fue impulsivo, fue impulsivo y se encargó la mente reactiva. O de repente estamos conversando con nuestra pareja y nos enojamos, nos enfadamos mucho: Eres un fracasado, ya te lo decía yo, no tienes agallas para nada y es por eso que no tenemos dinero, es por eso, es que no vales para nada. A los dos minutos, no más: No quería decirte eso, no lo pienso, no lo pensaba, perdóname, yo no quería decir eso. No, sí querías, sí lo pensabas porque la mente reactiva impulsiva no miente, siempre dice la verdad, ¿por qué dice la verdad? Es lo que sentías en ese momento, seguro, porque la mente reactiva impulsiva no tiene tiempo de urdir una mentira, además que tampoco tiene ganas, en ese momento no piensas, no urdes una mentira, la sueltas y ya.

No tiene otra, dices lo que sientas, lo que piensas en ese momento y ya, no tienes tiempo entonces para mentir, ¿Entonces es mentira? No, es verdad. Siempre dice la verdad la mente reactiva impulsiva, siempre. SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE. Pero, ¿qué pasa cuando esa mente reactiva impulsiva nos domina y nos domina y nos domina y nos domina en el día a día? Porque mucha gente pensará: Bueno vale, lo entiendo, eso es la mente reactiva, perfecto, pero es que en ese momento me saltó la mano, ya sé que tengo que pensar y mira que el concepto es rápido pero la mano lo es más. O sea, ya sé que tengo que pensar pero mi mano es más rápida que mi pensamiento, yo le pego y luego pienso. Y pasa a todos, a todos, pasa constantemente. ¿Por qué sucede eso? Por la misma idea que ya había explicado anteriormente de que la mente reactiva la tenemos durante muchísimos millones de años desarrollándola, entonces es como que lo primero que sale es la mente reactiva y no la analítica, que estamos mucho menos acostumbrados a utilizarla, muchísimo menos. La mente reactiva impulsiva nunca, nunca miente, siempre dice la verdad. ¿Qué pasa con la mente reactiva impulsiva cuando dice la verdad? Que luego tendemos a: No, yo no quería decir eso. Lo querías decir pero ahora lo estás adornando. Está bien que te intentes corregir, está bien. Ahora lo estás adornando, porque sí quisiste decir eso en ese momento. En ese momento si estás analítico y puedes decir: Ah, no, no quería decirlo. Pero no se engaña a nadie, la mente reactiva no le apetece, a la impulsiva no le apetece nunca engañar.

Hay otra mente reactiva, que es la mente reactiva depresiva y siempre dice la verdad también, nunca miente. ¿Cuándo sale esa mente reactiva? Cuando tenemos las defensas bajas, cuando psicológicamente estamos desestabilizados y pensamos… O no pensamos verdaderamente, nos sentimos mal y ese sentimiento de estar precisamente depresivo, bajo tonalmente, escala tonal baja, en ese momento no estar para mentir porque no estás para ello, no te interesa, no estás por el tema, entonces vas a decir lo que verdaderamente piensas en ese momento, no tiene otra. Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en cualquier persona depresiva que te empieza a contar: Me siento vacía con mi pareja, no me llena, me siento muy mal. ¿Qué hacemos? Esa persona está diciendo la verdad en ese momento puntual, es lo que está sintiendo, luego a lo mejor: No, no, no quise decir eso. Pero en ese momento depresivamente no estaba para pensar, no estaba para urdir mentiras tampoco, también estaba diciendo la verdad. La mente reactiva depresiva tiene ese origen también en esos impulsos. Que todo esto tiene que ver con los roles de ego, que ahora explicaré, porque la mente reactiva, su forma de ser, su razón de ser… Porque la mente reactiva, los frutos de la mente reactiva son los engramas y los roles de ego, ambas cosas son los frutos. Es de lo que se alimenta la mente reactiva. Y nos molesta muchísimo la mente reactiva.

¿Qué sucede entonces cuando hablamos de esos engramas? Ha quedado claro, a nivel de mente reactiva, pero, ¿y qué pasa con el ego? Porque el ego está en cada uno de nosotros. Antes decía: ¿Cómo frenamos la mano y primero pensamos? ¿Cómo? Eso se consigue mediante otra técnica llamada psicointegración. Es una técnica que ayuda, orienta de alguna manera para integrar esos roles del ego y podemos hacer un repaso a distintos roles de ego porque psicointegración no es la primera técnica que trata el tema. El ego busca la aprobación de los demás siempre, busca la aprobación de los demás, busca que los demás le aplaudan. Siempre busca protagonismo, el ego es protagonismo. No confundir al ego, porque se puede confundir –mal confundir-. Una cosa es el egoísmo, distinto al egocentrismo. El egoísmo está bien, porque el egoísmo es amarnos a nosotros mismos y está bien amarnos a nosotros mismos, está bien amarnos, respetarnos pero, ¿qué pasa con el egocentrismo? Que todo gira en torno a uno y eso sí es pernicioso, eso sí es negativo porque entonces queremos que todos nos miren y queremos ser protagonistas, y es negativísimo ser protagonistas. El ego busca la aprobación de los demás, el ego manipula, el ego miente. ¿Cómo miente? –Diréis- si viene de la mente reactiva y siempre dice la verdad. No, porque el ego tiene mucho que ver con la mente analítica y lo voy a explicar. Muchas veces el ego se alimenta de la mente analítica y abreva de la mente analítica ese ego, que es cuando manipulamos, tejemos un plan para nuestro beneficio, por eso es ego, si no, no lo sería. Pero está pensando en ese momento, la mente reactiva de ese momento sí está pensando, es reactivo porque está pensando en uno mismo, pero pese a pensar en uno mismo, está pensando porque está tejiendo. ¿Y qué pasa con el pensar? ¿Qué pasa con el pensamiento? Porque esto ya es analítico el pensamiento. Y urdimos un plan, y pasa mucho, pasa mucho, a mí me ha pasado, pasa mucho. De repente estás interesado en una mujer, pero a otro hombre también le interesa -y esto pasa mucho, insisto que a mí me ha pasado, sucede en el día a día- y uno de los hombres teje un plan para –digamos- desacreditarte, quitarte de en medio. Es ego, ovio, no cabe la menor duda, pero está pensándolo porque ha tenido que urdir un plan primero. Peor el ego, ¿qué más es el ego? El ego es subirse en un pedestal y que todos le adoren, le admiren, eso es ego, ¿Cierto? Sí, pero también es otra cosa el ego, es no sentirse seguro de uno mismo porque también está protagonizando esa persona, es sentirse indefensos, es hacer rol de víctima para manipular al otro: Ah pobrecito de mí, yo aquí solo. Y ahí está manipulando, eso es ego también, obviamente porque está intentando conseguir algo, pero es un ego distinto, hay gente que se autoexcluye: ¿Pero yo cómo me voy a presentar a este trabajo? No voy a poder. ¡Pero mírame, mírame! Físicamente no puedo competir con esta cola de gente, no puedo, pero, ¿para qué me voy a presentar, si total, me van a decir “no”? Bueno el no ya lo tienes, porque si no te presentas es no, ¿por qué no probar? Y eso mucha gente lo desconoce.

Nos atribuimos que no podemos hacer determinadas cosas por nuestra edad, a que no podemos por nuestro físico, creemos que no podemos ni interesar a la persona que nos interesa porque no valemos lo suficiente. Cada uno de nosotros somos importantes, ¿por qué no? ¿Por qué no podemos? Claro que podemos. Y todo eso es el ego, todo eso es el ego, y hay tres tipos de roles de ego que quiero tocar. En la psicología Freudiana se habla del “ello”, el “yo” y el “súper yo” –me lo solucionó esto mi yo superior, aclaro-. Son tres roles de ego distintos, ya lo aclaro y ahora matizo. El ello es el que reclama, es el que pide y luego pondré un ejemplo. El yo es el que concede a ello sin que se entere el súper yo, le concede. Y el súper yo entra en su labor, el que le ve y dice: Ah bueno, ¿qué has hecho? Y tenemos ejemplos, lo podemos relacionar con un buen ejemplo. De repente nos levantamos a las dos o a las tres de la mañana, tengo hambre. Vas, abres la nevera: ¡uh, aquí hay un pastel enorme! ¡Me voy a poner las botas! Lo hacemos. Al cabo del tiempo: Oh pero si he subido en kilos, no debería haberlo hecho. El ello reclama, el yo le concede y después viene el censurador, el súper yo: ¿Pero qué he hecho? No debería haberlo hecho. Y los complejos de culpa, pero la culpa –el ego- va a los demás. Yo que estaba, yo que estoy 5, 6 meses, 7, 8 sin fumar: ¿Oye tienes un cigarro? Sí, solo uno. Bueno va pero solo uno y otro, va que no pasa nada. Y otro y llega un momento en el que: ¿Pero qué he hecho? La culpa la tiene él, es un tonto, no me lo debió haber ofrecido. Y no se responsabiliza nunca el ego, siempre echa las culpas a los demás, nunca se responsabiliza. No te están obligando a que cojas el cigarro, ¡di no y ya está! No te están obligando a que lo hagas, entonces no le eches la culpa al otro, si lo haces, sé responsable de tus actos. Y es algo que mucha gente hace diariamente, echar las culpas a los demás es muy cómodo, mucho más que atribuirse las responsabilidades a uno mismo, muchísimo más. Pero hay gente que en el día a día, y lo he podido constatar porque he tenido la fortuna de analizar a muchísimos consultantes, que buscan ya no solo la aprobación de los demás, sino la felicidad en los demás. Sí, en los demás. ¿Cómo puedo ser feliz? Si soy un fracasado, un inútil, no tengo nada, no tengo dinero, no tengo empleo. ¿Qué hacemos? “Yo quiero”, ya sé la solución, piensa el común denominador. “Pues quiero tener una pareja, perfecto, problema solucionado” –piensan-. ¿Qué pasa entonces?

Siempre explico que la escala tonal baja arrastra a la escala tonal positiva y la hace bajar, siempre. Polo positivo, polo negativo. Siempre gana el negativo, es mucho más fácil y lo he podido constatar, que una persona que es feliz, sea infeliz estando con una persona que es infeliz, que al contrario, totalmente. ¿Y para qué? Para qué quiero tener entonces una relación de pareja no solo si voy a seguir igual de infeliz, sino que además voy a convertir a la otra persona en infeliz, ¿Sí? Más vale ser uno infeliz que dos. El tema es que ¿cuándo puedo establecer entonces una relación de pareja, cuándo? Cuando seamos felices nosotros. Primero tenemos que aceptarnos y si no nos aceptamos, si no nos amamos, ¿cómo queremos que nos respeten y nos amen los demás? Y ahí está la clave que muchos desconocen, buscan que el otro les haga felices, no se dan cuenta que para ser felices, primero ellos mismos encontrándose a ellos mismos y luego va a compartir la felicidad con el otro, y esa es la auténtica relación de pareja, ahí no hay ningún tipo de duda, en ese caso la pareja va a ir a más, pero llega un momento –al principio todo es muy bonito- en el que se pierde la pasión y ya no interesa la persona. “¿Bueno, y de quién me enamoré yo? Es una persona que no me aporta nada. No me gusta esto, no me gusta lo otro… ¿Qué hice entonces? ¿Y si ha cambiado?, ha cambiado la persona. Ahora se quiere casar, ahora es un irresponsable, antes no”. Bueno, por partes.

Hay muchísimas parejas que tratan de cambiar a su pareja, pues no señor, porque si tú te enamoraste de una persona con sus defectos y con sus virtudes, vas a amar a esa persona con sus defectos y sus virtudes, entonces, si no te interesa, una de dos, o te equivocaste al momento de decidir y no te gustaba –entonces, ¿para qué la eliges?- o bien la persona ha cambiado, que puede pasar. Sucede mucho que las relaciones se rompen y entonces puede pasar por múltiples cosas, puede pasar porque de repente uno de los dos se ha quedado en el camino, porque nosotros evolucionamos, nosotros cambiamos. Eso pasa con el tiempo. Con el tiempo nosotros podemos cambiar. ¿Y si una de las dos personas se queda en el camino? Podemos ser nosotros también, no tiene por qué ser el otro, podemos ser nosotros también, también nos equivocamos. Podemos habernos quedado en el camino y la otra ha ido evolucionando y nosotros nos hemos quedado estancados y pensamos: Bueno, el problema es del otro. ¿Y por qué no de uno? Y las relaciones se rompen, se rompen porque una de las dos partes se ha quedado estancada y ya está. Entonces ya no hay afinidad, ya no se comparte. Es muy importante porque nos afecta en el día a día en las relaciones de pareja, entonces nosotros podemos estar diariamente con nuestra pareja –y esto sucede mucho-, que al principio todo sea muy bonito y con el pasar del tiempo se va perdiendo esa emoción inicial. Pero entonces yo digo: ¿Y el halago? ¿Y el depender de aprobaciones de terceras personas? En este caso –y luego explicaré- yo no me fío del halago, el halago es traicionero. ¿Y el halago en una relación de pareja? Está bien, ¿por qué no? ¿Por qué no halagar a tu pareja? Si de verdad lo sientes porque si no estamos siendo hipócritas y la hipocresía es hermanita del ego. Si de verdad sentimos por la pareja, ¿por qué no vamos a halagarla?: Oye qué bien que estás hoy, ¡estás preciosa!

¿Por qué no? ¿Y la otra persona está dependiendo de esa aprobación? Sí y no. Porque es importante sentirse uno querido por la pareja, es importantísimo, es sano, es un halago sano porque además mantiene viva la pasión, algo que la mayoría de gente se acaba perdiendo porque con el tiempo uno ya no le mira, el otro se deja estar: Oh, mira, ya no me gustas, ya no me interesas porque tienes 20 kilos de más.

¡Claro! ¡Obvio! Porque la persona se descuidó. Si de verdad amamos a nuestra pareja no nos vamos a descuidar. Y además porque nos amamos a nosotros mismos, que es lo más importante. Hay tanto que decir sobre las relaciones de pareja que lo ves en el día a día y dices: ¿En qué mundo estoy?

Ayer fuera de conferencia estuvimos comentando con algunos chicos qué es el amor personal y qué es el amor impersonal, porque es diferente y muchos no lo digieren. ¿Qué es el amor impersonal? ¿Qué es el amor personal? Hay una diferencia. El amor impersonal es sentimiento cien por cien puro. El amor personal abreva del sentimiento, pero también de la emoción y la emoción es ego. ¿Qué hacemos con el amor personal? El amor impersonal lo podemos comparar con el amor espiritual que dicen muchas filosofías. El amor espiritual está bien en el plano espiritual, muy bien, perfecto, en el plano espiritual no hay amor personal. Cuando uno desencarna y siente amor personal hacia una pareja, hacia un amigo, ¡lo pierde! Porque pasa a ser amor impersonal. En el plano suprafísico no hay amor personal de ningún tipo, porque además no hay personas. Entonces no hay amor personal, no tiene sentido.

Muchas veces hemos hablado de roles, nosotros cumplimos un rol, ¿uno? No. Dos, tres, cuatro, cinco. Somos roles, aquí somos roles. Cumplimos el rol de hijo, de padre, de panadero, son roles, está bien ser roles. Aquí somos roles y aquí podemos sentir amor por un rol, amor personal. ¿Y qué tiene entonces de malo el amor personal? ¿Porque está siempre tan entendido en tantas creencias espirituales que el amor personal es malo y el amor impersonal es bueno? El amor impersonal es, ver un vagabundo en la calle, ofrecerle monedas, comida, lo que sea. Al vagabundo tú no lo conoces, estoy dando por supuesto que no se conocen, ¿qué amor personal puedes sentir por él? Ninguno, pero sentimos ese amor impersonal que es un amor tremendo y no tiene emoción. Pero, ¿qué pasa con el amor personal? El amor personal, al venir del ego, de la emoción, reclama, pide porque además el ego siempre reclama, siempre pide. ¿Está mal amar personalmente a alguien? Ya lo he dicho somos roles y aquí no tiene por qué estar mal eso en contra de tantas creencias, ¿por qué tiene que estar mal? Yo me puedo apegar a una pareja, a un amigo y está bien, ¿por qué no? Está perfectamente. Con equilibrio porque he tenido muchos casos de gente que está apegadísima a una persona, enganchada a una persona y vive constantemente coartándole el libre albedrío y vive constantemente preguntándoles a dónde has ido, qué has hecho, cómo es que llegar a casa 5 minutos tarde, seguro que te has estado viendo con otra persona. Y atosigamos al otro, ¿qué sentido tiene atosigar al otro? Eso es posesivo insano, porque sano no es, porque todos empezamos a volvernos paranoicos. ¿Qué pasa también con el amor personal y el impersonal? Que me ha pasado otro caso. Tengo el caso de una persona que estaba –un consultante digo- con una pareja desde hace tres, cuatro años que me decía:

-Raúl, yo no me veo teniendo hijos.

-¿Por qué?

-Porque no lo voy a amar –me decía-.

-¡Cómo!

-No puedo encariñarme con una persona que no conozco, ¡no puedo!

Yo le quería explicar:

-¡Eres un rol! No me tienes por qué querer y no te tengo por qué querer yo a ti.

Y le digo yo:

-¡No! Porque si se lo dices capaz que le entras en depresión al niño.

¿Cómo le vas a decir a un niño: Eres un rol y no tengo que querer? No me entra en la cabeza, no tiene sentido. Yo le decía:

-¡No lo hagas! No lo hagas porque haber si se te va a suicidar el niño (jeje), no lo hagas.

Pero me decía –y esa es la enseñanza- que se sentía dependiente por la pareja:

-¿Qué sientes por la pareja?

-Ah no, yo la amo mucho. Es un espíritu maravilloso.

– ¡No! Como persona.

– Yo la amo por su espíritu.

Y dale con el espíritu, a ver cómo se lo explico. Y pensé y pensé. Y luego hablaremos de las cuatro patas de la mesa como amor personal de pareja. Pero le dije:

-¡Tienes que tener deseo hacia tu pareja! ¡Digo yo!

-Dijo- No, no me atrae.

-¿Qué haces entonces con esa persona? ¡Déjala libre porque la tienes de esclava! ¡No tiene sentido!

Entonces le explicaba que el amor personal también es necesario y no solo el amor impersonal, está bien amar a un rol, está bien admirar la forma que una pareja nuestra tiene de caminar, tiene de hablar, tiene de interactuar para ciertas cosas. Podemos amar todas esas cosas de nuestra pareja, ¿por qué no? ¡Está bien! Y es personal, es un rol, ¿y qué? Aquí está bien, aquí ya nos ocuparemos. A algunos aún les quedan mucho años, a otros no tantos. ¿Qué pasa entonces con el amor personal equilibrado?

-¿Cómo es un amor personal equilibrado? –me preguntaba él.

Porque también me han preguntado muchas veces:

-¿El amor personal puede ser espiritual?

Yo le decía:

-Sí, pero con equilibrio. Sí, puede ser, puede ser. Si hay más partes de sentimiento que de emoción, sí.

Es distinto a simplemente amar al espíritu y no al rol. Pero sí que puede ser, sí que puede compatibilizar ambas cosas, ¿por qué no? Yo puedo sentir amor personal por una persona, pero no apegarme a la persona, es decir, sentir un gran aprecio por mi pareja, pero si viene 5 minutos tarde no le voy a pedir el carnet de identidad, porque no tendría sentido. Entonces respeto a la pareja, el respeto es amor. Y esa sería la explicación sobre el amor personal o impersonal. Creo que ya ha quedado claro porque… Amor personal está bien, equilibrado. No me venga ninguno el día de mañana, que me lo veo, diciéndome: ¡No amo a mi hijo!

Juan Carlos: Es equilibrado cuando las dos personas se aman a sí mismas, ¿no?

Raúl: Así es. Es lo que he explicado anteriormente, las personas se tienen que amar a sí mismas para luego amar a los demás porque si no, no vamos a ninguna parte. ¿Cómo queremos que los demás nos amen si no nos amamos primero a nosotros mismos?



Compartir