Adiron-El 12/10/15 – 2ª parte

Médium: Raúl Caballero

Entidades: Adiron-El y Ro-El-Van

Interlocutor: Adrián y Laura

Segunda parte de la sesión, donde continuó con las preguntas personales. Relató una vida con engramas muy interesante en Suth VI. Luego dio paso a Ro-El-Van quien dio dos mensajes, el primero referido a la importancia de expresar un engrama; y el segundo, uno personal. Y finalmente, Raúl hizo una reflexión junto a Adrián y Laura.

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Raúl : Bien, estamos grabando. Voy a volver a intencionar al yo superior de Adrián.

Adiron-El : Preparado para la segunda parte.

Adrián : Segunda tanda de preguntas, seguimos con las preguntas y luego ya dices lo que quieras, ¿vale?

Adiron-El : Perfecto.

Adrián : ¿Tenemos guía dévico?

Adiron-El : No.

Adrián : ¿Y qué tipo de personas tienen guía dévico? ¿Alguien que tenga una misión especial?

Adiron-El : Por el momento personas que tienen misiones importantes y a veces va más en función de la misión que el grado de trascendencia que tenga esa misión. A veces es más importantes el guía dévico en una misión específica que en otra, pero es algo que va fuera de ahora de tema de sesión porque daría para bastante tiempo explicar tema.

Adrián : Vale, ¿hemos encarnado en alguna otra galaxia alguna vez?

Adiron-El : Sí, hemos encarnado hasta tres veces en Andrómeda.

Adrián : Ah, pues, interesante.

Adiron-El : Sí, más allá de eso ya no.

Adrián : ¿Tenemos alguna encarnación en un universo alterno actualmente?

Adiron-El : Actual, actual, no. Es decir, hay universos alternos, pero no hay ahora mismo un 10% en ninguno de los universos alternos que hay, actualmente no.

Adrián : Vale.

Adiron-El : ¿Ha habido? Sí, actualmente no.

Adrián : ¿Sería interesante comentar alguno alguna vez?

Adiron-El : Sería curioso, pero no imprescindible, por ejemplo, para ahora.

Adrián : Sí. ¿Y tú alguna vez te has comunicado con Eón directamente?

Adiron-El : Sí lo he hecho, sí, hasta en dos oportunidades lo hice.

Adrián : ¿Y qué mensaje te dio o por qué te comunicaste?

Adiron-El : Ya hace bastante tiempo de eso. De las dos veces, una fue para preguntar algo que creo que hemos preguntado el porcentaje más alto posible de espíritus curiosos, cuando le pregunté directamente qué había más allá de Él.

Adrián : ¿Y qué te contestó?

Adiron-El : Su respuesta fue: “A veces hay cosas que cuestan de comprender, pero todo a su debido tiempo”. Recuerdo que fueron sus palabras textuales que sería traducido para vosotros, ese fue el concepto. Y la primera de todas fue hace ya bastante, bastante tiempo. Las dos hacen bastante tiempo, pero sobre la primera, fue hace bastante más tiempo todavía y recuerdo que me encontraba realmente desesperado después de desencarnar en una vida durísima y recuerdo contactarle directamente y decirle:

-¿Cuál es el motivo por el cual uno puede encarnar sufriendo tanto?

Y su contestación fue muy, muy breve, pero concisa, y me dijo:

-Aprendizaje, se aprende de las experiencias positivas y negativas.

Y eso fue lo que me dijo. En aquel momento yo era mucho más inmaduro que ahora, porque como espíritus también maduramos, también aprendemos y también mejoramos y no entendía cómo, reactivamente también, pero no entendía cómo se podía llegar a sufrir tantísimo, no lo entendía, era algo que iba más allá de mí, no entendía que se pudiera aprender de las experiencias negativas, pensaba que las experiencias negativas eran… tú lo puedes ver muy obvio todo, pero pensaba que las experiencias negativas eran una manera de estar mal gratuitamente, donde no se puede sacar nada. Yo pensaba: ¿Del mal? ¿Qué puedes sacar del mal? El mal todo es mal, si estás negativo no puedes razonar nada, ¿de qué me sirve entonces pasarlo mal? Pero aprendí, con el tiempo me di cuenta que de lo negativo se aprende y aprendí de las experiencias, me di cuenta que se aprende -primero de todo- a cómo no se debe actuar y eso es algo que muy poca gente valora. Mucha gente dice: Aprendo de lo negativo. Pero la mayor parte de gente no aprende a cómo no se debe actuar, no prestan atención a cómo se debe o no se debe actuar, aprenden de otras cosas, aprenden a cosas más superficiales.

Adrián : Sí, verdaderamente hay mucha gente superficial.

Adiron-El : ¡Pero nosotros éramos así hace muchísimo tiempo!

Adrián : Sí.

Adiron-El : Entiende que vamos madurando todos y entiendo -sin quererle faltar al respeto, porque lo admiro- que el querido Maestro Jesús también, todos hemos tenido que evolucionar, unos más rápido, otros más despacio, porque cada cual tiene su ritmo, sin desmerecer al otro.

Adrián : Perfecto, la siguiente pregunta, ésta bastante personal y especial: ¿Qué piensas y qué esperas de mí?

Adiron-El : Es muy difícil de responder, muy difícil.

Adrián : No te obligo a responderla si no quieres.

Adiron-El : No, pero digo que es difícil porque… “¿Qué esperas?” En esperar hay expectativas puestas. Mi respuesta sería: No espero nada porque no pongo expectativas, porque trato de no desilusionarme. Pero es mentira también esa respuesta, porque de algún modo u otro es imposible despersonalizarse así de un 10% y siempre terminas poniendo unas expectativas sean de una manera u otra y mis expectativas son, te voy a ser lo más sincero posible, yo con conseguir que tu vida, que tú no te desvíes del camino para mí ya me daría por satisfecho porque sería un éxito, ten en cuenta que venimos de vivir vidas donde no hemos tenido contacto con el tema espiritual y en ninguna vida hemos estado tan cerca el uno del otro como lo estamos aquí. Entonces, ¿qué espero? Yo lo mínimo que puedo pedir -lo mínimo, ya no lo máximo, lo mínimo- sería que no te desvíes del camino y, ¿por qué lo digo? Porque conozco entidades que han encarnado en misión, maestros muchos, que por motivos PERSONALES se han dejado estar y han dejado de lado el tema espiritual, por lo tanto se dejaron estar y dejaron de aprender. Para mí eso sería un fracaso y sólo con conseguir no desviarnos sería para mí ya un éxito porque de venir de no tener ninguna relación a conseguir esto, para mí ya es un éxito, el éxito mínimo para mí sería eso. No serían las expectativas máximas que tengo, uno cuando pone las expectativas, tal vez, apunta más alto, ¿no? De donde está. ¿Cuál sería lo más alto posible? Quedar libres de engramas y utilizar el conocimiento que tú estás obteniendo para prestar servicio a los demás de cualquiera de las maneras posibles, eso sería lo que espero.

Adrián : ¿Y esa es la misión?

Adiron-El : La misión va encaminada con eso, pero no la dije, eh. Fíjate que no dije nada, pero sí va encaminado con utilizar el conocimiento para ayudar al resto, hay muchas maneras de hacerlo. ¿Qué pienso de ti? Pienso que eres una persona con constancia, con perseverancia, con responsabilidad que trata de encarar las cosas, PERO que te diluyes fácil, que te desvaneces fácil, que te pierdes fácil, que pierdes los ánimos fácil, que bajas los brazos pronto, que te desalientas tú solo, que te hundes tú solo en un mar de penas, que te cuesta levantarte cuando te caes, pero que cuando te levantas, te levantas fuerte, pero que tratas de estar de pie y tal vez en lo más hondo de ti, en tu parte más profunda hay algo que se acaba derrumbando y tratas de estar de pie, pero en verdad estás caído y tratas de mirar para arriba, pero en verdad estás mirando para abajo y tratas de mirar el vaso medio lleno y en verdad lo ves medio vacío y ahí entras en contradicción y ahí entras en un trastorno de bipolaridad que en ocasiones somatiza tu mente, porque tratas de ver las cosas bien y tu entorno, tu parte más interna lo ve negativo y entras en contradicción contigo mismo y esa contradicción te hace entrar en cortocircuito y ese cortocircuito empeora tus dolores de cabeza y, una vez estás peor, ya cuesta levantarse. En fin, que te voy a decir que no sepas ya.

Adrián : ¿Ro-El-Van y Kron-El qué dicen a todo esto?

Adiron-El : Después cuando termine la sesión voy a dar paso a Ro-El-Van para que dé un pequeño mensaje.

Adrián : Vale.

Adiron-El : Kron-El trata de enviarnos luz y amor sobre todo, porque cuando nos hundimos no vemos el amor, vemos todo menos el amor y esos momentos en los que de repente te sientes como más tranquilo y dices: ¿Cómo me puedo sentir tranquilo si tengo este problema? Y tú lo ves el problema, lo identificas, de hecho estás mal porque identificas el problema, pero entonces, ¿cómo te puedes sentir bien si no has identificado una solución al problema? Te transmite ese amor, esa luz, ese apoyo en esos momentos en los que entras en esa contradicción. Creo que queda todo más o menos respondido.

Adrián : Sí, gracias, queda perfecto. Entonces te dejo ya que digas lo que quieras, que te expreses…

Adiron-El : La verdad es que no me has dejado mucho tiempo para que me exprese, es decir, voy a contar una vida porque me ha faltado, no tengo tiempo para expresarme, sino no me da tiempo a contar la vida y no quiero agotar en demasía al receptáculo tampoco, entonces prefiero contar la vida pasada y si te parece en otra sesión, porque si no lo pactamos, eres de naturaleza tan curiosa que es lógico que me vayas a hacer preguntas (risa).

Adrián : Sí, sí, perdona…

Adiron-El : Te voy a pedir en una próxima sesión que me dejes expresarme y no me hagas tanta pregunta, ¿te parece?

Adrián : Perfecto.

Adiron-El : En una próxima no voy a responder tanto, porque sino luego no me da tiempo también a expresarme. Ahora no tengo tiempo, así que voy a ir directo a la vida porque tengo una vida que me gustaría relatar, que es muy, muy, muy dura. Fue la vida en la que luego cuando desencarné pregunté a Eón de lo mal que lo había pasado. Fue una vida donde viví muchas aventuras, pero cuando la palabra aventura tiene que ver con lo emocional, seguramente son menos divertidas que vuestra palabra aventura, el significado que vosotros le dais cuando veis al héroe Hércules teniendo una pelea con una Hidra y dices, “bueno, eso es una aventura”, pero mis aventuras no son tan divertidas porque se tratan de aventuras emocionales y las aventuras emocionales son tan individualizadas, cada individuo lo vive de una manera tan absolutamente distinta y eso lo convierte en algo tan profundamente único que seguramente, aunque volviéramos a vivir esa vida con las mismas situaciones, las viviríamos de formas tan, tan, tan diferentes que nuestras respuestas automáticas a ellas -y fíjate que he dicho automáticas porque hablo de la mente reactiva- serían absolutamente distintas, es decir, la respuesta reactiva responde de manera distinta a las mismas situaciones en función al aprendizaje vivido y el aprendizaje que yo saqué de ahí fue mucho tiempo después, pero fue enorme y ahora lo relato porque me duele repasarlo, porque me duele rememorarlo, pero realmente para mí, se dice, “los engramas vienen de vidas negativas”, para mí esa vida es positiva porque ya he podido sacar reflexiones positivas de lo negativo, pero a pesar de eso, duele cada vez que lo piensas, entonces lo tienes que relatar, por mucho que uno la vida la encuentre hasta productiva. En esa vida tuve hasta cuatro maestros y cuando digo maestros hablo de padres, hasta cuatro padres. Digo maestros porque no eran padres biológicos, sino que para mí eran como padres porque tuve cuatro etapas muy diferenciadas; cuando yo encarno, y es una vida que encarno en otro mundo, era un mundo donde la temperatura era bastante, bastante más baja de la normal en vuestro mundo, al mundo lo podríamos llamar Suth VI, digo seis porque era el sexto planeta en orden en la distancia con respecto a su estrella, es un mundo que se encontraría a unos 670 años luz aproximadamente de vuestro mundo y es un sistema atípico porque se ha dado vida en los planetas III, IV, V y VI, con lo que hay hasta cuatro planetas habitados, algo que no suele ser habitual. Aparte había hasta diecisiete lunas habitadas. No he dicho habitables, he dicho habitadas. En nuestro mundo teníamos tecnología para viajar a una de nuestras lunas y todavía no como para viajar a otro mundo, pero seguramente lo que estoy contando ahora no tiene importancia con el relato y algunos estarán pensando que me enrollo.

Cuando yo encarno mis padres biológicos me venden, me venden por dinero porque no les interesaba tener un niño, les interesaba hacer dinero teniendo niños y los iban vendiendo. El tráfico de niños era impresionante en ese mundo, la gente pagaba muchísimas rupias, que era como se llamaba la moneda, que no era una rupia, era una moneda, una especie de moneda transparente. Se pagaban muchas rupias, pero muchísimas rupias por niños; cuanto más pequeños eran, más dinero se pagaba, si eran niños recién nacidos se pagaba más que cuando eran niños ya más o menos criados. ¿Y por qué se pagaba más? Porque la gente le podía inculcar sus propias ideas, lo podían criar desde pequeños y se aseguraban tener “un perrito fiel”, los niños de ocho años eran mucho más rebeldes. Obvio que el engrama que le dejabas a un niño de ocho años era mayor que el engrama que le dejabas a un bebé recién nacido porque el niño de ocho años tenía mayor mente analítica y se daba cuenta de que los padres no lo querían. La situación económica era tan negativa había tanta cantidad de impuestos, había tanta cantidad de dinero que se quedaban los ricos que muchas veces, la familias, para salir del paso tenían que vender niños y si todavía estaban en edad fértil se limitaban a hacer niños para venderlos. Suena muy insensible todo esto, pero en la práctica era algo que funcionaba y digo que funcionaba porque era tan común que más del 60% de familias lo hacían y digo que funcionaba porque muchas familias han salvado la vida con eso, han podido pagar sus alquileres gracias a la venta de niños, obvio que las mujeres sufrían de todo eso, pero estaban acostumbradas, había una reproducción masiva y cada vez había mayor riesgo de superpoblación. Pero eso no les interesaba a las familias, a las familias les interesaba salir del paso y funcionaba porque la gente que lo compraba era gente que quería tener niños para convertirlos en poco más que sus marionetas porque les podían inculcar todas las ideas y le podían hacer todo lo que quisieran. Había familias que buscaban niños para ocuparse de los campos, para ocuparse de las tareas domésticas, vosotros los llamaríais: para esclavos, pero a veces esa palabra vuestra está tan mal interpretada que no siempre la palabra “esclavos” es la más correcta porque a esos niños en muchas ocasiones se les quería y les proporcionaban hogar, alimento, les daban valores y los trataban bien a cambio de que realizaran tareas domésticas, que para eso los compraban porque necesitaban mano de obra para trabajar en la casa, en el campo, en la granja o donde fuera.

Laura : ¿Y te vendieron cuando fuiste recién nacido?

Adiron-El : Recién nacido.

Laura : Ajá.

Adiron-El : Y como digo había de todo, porque había gente que lo compraba y vosotros lo veis mal, pero la tecnología que había en el mundo, entendámosla, he dicho que teníamos tecnología como para viajar a una de nuestras lunas, teníamos tres lunas y quiere decir que había tecnología suficientemente avanzada como para equipararse a la vuestra más o menos y había gente -de todo- que compraba niños y realizaban… y esto sucede en vuestro planeta y esto sucede también en vuestro mundo, en Sol III. Es muy lamentable, porque aparte es algo no solo triste, sino que deja mal cuerpo, pero había algunos que compraban niños para grabarlos y luego torturarlos y lucraban con vídeos de torturas con niños, algo como vuestros vídeos snuff, pero esto sucede también en vuestro mundo, es decir, había gente sin corazón que compraba niños y los desmembraba y los sacrificaban el primer día y había gente con corazón que compraba niños y les daban un hogar y a mí me tocó esto afortunadamente, a mí me compra una familia y lo llamo maestro porque no quiero llamarlo padre, pero podría, él me cría, me da un hogar, me da todo, me cría hasta que tengo 8 años, pero cuando tengo 8 años tiene que venderme.

Ojo a lo que voy a decir, eran tan insensibles -el mundo eh, no una familia-, las familias con buen corazón existían, pero el mundo era tan insensible que los niños iban con contratos, había un papel firmado que designaba como propietario a esa familia del niño y había gente que iba a juicios por renegociar contratos con niños, incluso los contratos se tenían muchas veces que cumplir porque ponían condiciones como de tipo: El niño te lo tienes que quedar toda la vida o el niño te lo tienes que quedar equis tiempo y no lo puedes vender hasta equis tiempo o el niño lo tienes que tratar así o así o no le puedes hacer esto o lo otro. Pero luego había muchos contratos negros y la gente al final hacía lo que quería y todo era muy ambiguo porque era muy complicado de demostrar. Habían contratos que decían: No se le enseñará religión. Pero luego nadie sabía si se le había enseñado religión; en el mundo había religión porque había creencias, había solo una religión, no había esa diversidad de religiones que tenéis en vuestro mundo, pero la mayor cantidad de gente no era religiosa, no le interesaba la religión, no creían en nada.

Sea como fuera, a mí me venden con 9 años, con 7 comienzan a renegociar y con 9 años me venden de nuevo porque tenían problemas económicos y me venden, es decir, me vendieron hasta cuatro veces, por eso tuve cuatro padres distintos y cuatro etapas distintas. Eso para mí fue muy duro porque no es como que haces la maletas y te vas, no es un cambio de rutina, no es eso, el problema es el dolor emocional que se te queda, primero, cuando te venden como si te trataran como un objeto, como si se deshicieran de ti, como si no te quisieran, ¿no? Y uno veía sus hijos biológicos y no los vendían y uno veía el capricho que tenía el hombre y no lo dejaba, pero a ti te vendían y te hacía daño.

Laura : ¿Tú preguntabas?

Adiron-El : No, no me atrevía, pero me hacían daño, cuando te trataban de una forma tan insensible te hacían daño, te sentías tan mal, pero tan mal, no os podéis imaginar, vosotros ahora lo podéis entender de forma light, pero no era light, era duro y cuando te habías enganchado a una familia y te habías apegado a una familia, los querías a todos. Decirles adiós para siempre cuando te habían dado todo, pensad vosotros en lo que os costaría a la mayoría no volver a ver a vuestra familia más, pues así de duro es hasta cuatro veces o hasta tres. Pero no todas las familias fueron igual de buenas, la etapa infantil afortunadamente fue bastante buena, aunque yo era muy enfermizo y a veces no participaba como a este primer padre le hubiera gustado, ¿no? En las tareas domésticas. Luego me hice más fuerte y dejé de ser tan enfermizo y en la segunda familia no me trataron bien, me utilizaron básicamente de esclavo, me golpeaban siempre que me veían y no me daban comida casi nunca, perdí muchísimos kilos (suspiro) y cuando eso lo vives con 9 años, que tienes plena mente analítica, duele muchísimo. Estuve hasta los 12 ahí, luego me revendieron hasta los 16 a otra familia donde tampoco me trataron bien, me trataron mal también y estuve luego hasta los 23, que era la mayoría de edad, donde se rompían los contratos y la persona era libre. En la otra familia no me trataron bien, pero tampoco me trataron mal. Y no todo termina ahí.

Cuando yo tengo la mayoría de edad me voy porque estaba harto, pensaba que no les debía nada a nadie, lo había pasado muy mal, no os lo podéis imaginar explicándolo, es vivirlo.

Laura : Y claro donde más mal lo habrías pasado sería del cambio de la primera a la segunda familia, ¿no?

Adiron-El : Sí, ese cambio fue… Además de que me trataron muy mal allí y bueno…

Laura : ¿Lo entendías?

Adiron-El : Sí, pero se pasaba muy mal, muy mal. No os podéis llegar a imaginar, es decir, explicándolo seguramente no lo entendéis, pero yo lo explico y me descargo, pero la carga es enorme porque en el momento en el que te sentías constantemente vendido…

Laura : Te sientes utilizado.

Adiron-El : Y te sientes como que nadie te quiere, como que molestas en todas partes. Y una y otra vez. Es muy duro. Pero la cosa va más allá porque cuando soy libre me marcho, je, robé en el lugar donde vivíamos un caballo. Sí, un caballo, no robé un vehículo, robé un caballo. Robé un caballo y robé todo el dinero que pude y me marché con las rupias y con el caballo y no tenía dónde ir, no tenía dónde vivir… Nunca me habían formado en estudios porque solamente había estudiado hasta los 9 años, luego dejé de estudiar porque nunca más quisieron llevarme a la escuela, ¿cómo me iba yo a forjar un futuro? Por lo pronto, vendí el caballo y con las rupias que gané con el caballo -que me sirvió eh, el caballo, para ir a otro lugar- y las rupias que ya tenía pude comprar algo, alquilar -más bien- una pequeña vivienda para mí. Con la esperanza de empezar de cero intenté formarme en algún estudio, pero ¿en qué me iba a formar si yo lo único que sabía era limpiar cuadras, ordeñar vacas, limpiar habitaciones, establos…? No sabía de nada, pero aun así me animé, traté de estudiar lo que más me llamaba la atención, ¿y qué era lo que más me llamaba la atención? El comportamiento humano, psicología lo llamaríais vosotros, porque una cosa que había hecho durante todo ese tiempo había sido estudiar el comportamiento de la gente que tenía cerca, pero os voy a reconocer una cosa, yo no era el mismo que cuando nací, yo estaba lleno de odio. Odio, rencor, no confiaba en nadie, estaba lleno de odio.

He explicado el primer engrama. El segundo engrama tiene que ver con una relación amorosa. Yo establezco un contacto amoroso con una mujer, ella se llamaba Candela, era rubia, de ojos claros, tenía pasión por hacer entender a la gente que las personas son personas y no objetos. Tal vez compartíamos algo en común, ¿no? Tal vez fue eso lo que nos unió. Comenzamos una relación. No sé qué pasó, no puedo decir bien qué pasó, pero yo… sí recuerdo que la utilicé, la traté mal, porque tal vez mi propio odio con el que ya venía, éramos incapaces de convivir, yo siempre la trataba mal y luego me arrepentía, pero mi orgullo era más fuerte que yo. ¿Y por qué la trataba mal? No tenía ningún motivo, pero todo me molestaba, todo lo que hacía me molestaba como si necesitara vivir solo pero a la vez necesitara de alguien para suplir carencias emocionales. Hay maestros que comentan que lo más importante empieza por uno mismo y que para compartir con la otra persona, se tiene que compartir felicidad y que cuando la persona no es feliz no comparte felicidad con la otra persona, lo que comparte es tristeza y amargura. La amargué, la utilicé y nunca me sentí bien con lo que hice. La perdí, pero para mí fue más dura la pérdida de lo que puede sonar. ¿Por qué? Porque ella era la única persona que me entendía, la única persona que entendía por lo que había pasado, la única persona que luchaba por los derechos de las personas. Conocí tantas mujeres y todas las mujeres eran hermosas, bellas por fuera, pero podridas por dentro, que sentían nada, seguramente eran más frías que un témpano, seguramente eran insensibles al dolor de los demás, seguramente el dolor de los demás no significaba nada para ellas, porque las personas no eran personas -valga la redundancia-, eran un objeto que se podía comprar y vender con un papel. No estoy concretando, estoy generalizando. Conocí tantas mujeres, tantas, tan bellas, tanto, que dejarían en mala posición a cualquier miss de cualquier país vuestro, pero no eran bellas por dentro, la única que era bella por dentro la perdí por mi locura.

Laura : ¿Por qué canalizabas toda esa rabia hacia ella?

Adiron-El : Siempre me ponía a la defensiva, cualquier cosa que ella hiciera sentía que iba en mi contra y no lo iba, pero yo sentía que sí. ¿Por qué sentía que sí? Porque siempre me habían tratado así, porque siempre habían intentado hacerme daño y cada cosa que yo veía pensaba que trataba de hacerme daño. En el fondo sabía que no, pero mi mente reactiva fue más poderosa que mi mente analítica, fue más poderosa, en ese momento fue más poderosa. Cuando yo desencarno, en ese momento pienso en todo lo que me sucede, constantemente vendido y cuando encuentro una mujer idónea la trato mal y la dejo escapar. Sentí que el mundo entero se confabulaba en mi contra, sentí que había estado toda mi vida solo, sentí que yo mismo había tirado toda la vida por la borda. Me sentía tan mal, ¡tan mal! Recuerdo preguntarle a Eón: ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué tengo que pasar por esto? ¿Qué se aprende pasándolo tan mal? ¡No se aprende nada, lo he pasado mal gratuitamente! Me venden y yo no he hecho nada y pierdo a esta mujer y el dolor que yo siento en ese momento cuando la pierdo, ¿qué? ¿Quién tapa esa herida?

¿Sabes cuál fue la respuesta, no de Eón -de Eón ya la dije-, de mi guía en ese momento? Me dijo:

-¿Y el dolor de ella, qué? ¿Y el dolor que tú le has hecho a ella quién lo tapa? ¿Ella también tiene que maldecir el mundo? ¿Y tú qué sabes de su vida anterior? ¿Tú que sabes de ella? ¿Tú que sabes? ¿Tú no sabes que ella también luchaba a favor de la igualdad en las personas porque a ella también la habían vendido? Aparte de venderla, le obligaron a trabajar en la prostitución, pero claro, tú eso nunca se lo preguntaste, entonces tú nunca lo supiste y entonces no eres culpable, eres responsable, pero solo piensas en tu dolor, ¿y el dolor de ella, qué?

Esas palabras me cambiaron la perspectiva, comencé a verlo de otra manera. Con el pasar del tiempo, mucho tiempo, recuerdo que sentí que aprendí algo muy valioso en esa vida, aprendí que cada experiencia negativa que viví, cada una de las cuatro etapas sirvieron para darme cuenta de lo importante que es valorar a las otras personas y de lo importante que es dar ejemplo, de lo importante que es no tratar a esa mujer como a mí me habían tratado. Lo aprendí, lo aprendí de tal manera que una de las cosas que yo hoy le transmito a mi parte encarnada es “trata a los demás como a ti te gustaría que te trataran”. Algo absolutamente inverso a lo que hice en esa vida.

Laura : ¿Cómo estás?

Adiron-El : Sí, estoy bien. Yo desencarno en esa vida por una tremenda depresión (risa). Qué irónico, yo estudié psicología y con el tiempo trabajé de ello. Un psicólogo desencarnando por depresión, ¿qué psicólogo es ese…? La depresión pudo conmigo, imagínate qué depresión tan fuerte. No, no me quité la vida, desencarno por una enfermedad depresiva, las enfermedades depresivas existen, son las que te contaminan el aura y te hacen enfermar de algo que a priori puede no tener relación, pero tiene relación directa con la depresión. En este caso fue un tema que me afectó al corazón.

Laura : Sí.

Adiron-El : No sabría cómo expresar la frustración que sentí al desencarnar y sentir que yo traté a la otra persona como a mí me trataron y sentí que de nada había servido esa vida, de nada.

Laura : ¿Pero cuando dejaste esa relación no volvisteis a hablar o a intentar solucionar los problemas?

Adiron-El : No, no volvimos a hablar. Aparte ella no quería tener contacto conmigo porque es cierto que yo en algún momento la llegué incluso a golpear y la hice daño y piensa que a ella ya la habían tratado así de pequeña. Yo eso no lo sabía.

Laura : ¿No habíais hablado en vuestra relación de las vidas…?

Adiron-El : Yo de mí sí, nunca le pregunté a ella por su pasado, ella sí por el mío. No sé cómo decirlo. Ella aprendió a través de lo mal que lo pasó cómo a ella le hubiera gustado que la trataran. Ella aprendió la lección dentro de la vida, yo la tuve que aprender mucho tiempo después fuera, ¿entiendes la diferencia?

Laura : Sí.

Adiron-El : A ella la trataron mal, pero ella aprendió. A mí me trataron mal y yo la traté como a mí me habían tratado. Imagínate lo mal que me siento yo cuando me entero que a ella la habían tratado incluso peor que a mí y encima luego yo la trato aún peor. Me sentí como un monstruo, “pero no echemos la culpa al guía”. Bueno, pero el guía te lo dice y te hace sentir como un monstruo. Y fue justo lo que me hizo reflexionar y darme cuenta que debía haber actuado de manera distinta, lo importante que es el prójimo.

Laura : Bueno, al menos es una lección que ya la tienes aprendida.

Adiron-El : ¡Obvio que la tengo aprendida! Y por eso dije al principio que yo la vida la ubico como una vida positiva porque aprendí mucho de esa vida y se lo transmito así a mi 10%, pero realmente quedaba toda la carga negativa, la carga emocional y tenía que repasarlo, ¿no? Tenía que repasar los abandonos, los maltratos, los sufrimientos, las ventas, las torturas, el sentirse solo y el sentir cómo uno empeoró las cosas cuando podían haber sido distintas.

Laura : Pero, que aun así, tuviste fuerza de voluntad y te forjaste un futuro, ¿no? Un trabajo y seguiste en tu vida también.

Adiron-El : Pero qué vergonzoso que justo cayera de lo que yo enseñaba, ¿no? Nunca di ejemplo y precisamente es un punto a corregir. Es algo que aprendí, ¿no? A lo largo de mis vidas, a… No puedes ser profesional en una materia y de repente mostrarte al contrario, que no aprendiste nunca nada, de nada sirve quedarse con la teoría y no con la práctica, se tienen que entender los conceptos en la totalidad y si te quedas en algo superficial es que no lo entendiste del todo.

Laura : Sí, es así.

Adiron-El : Qué profundo es lo que trato de expresar y qué cortas se me hacen las palabras para terminar de expresarlo. No las palabras de este querido receptáculo, que realmente ubico que tiene un vocabulario un 90% por encima de la media, sino lo corto que es vuestro lenguaje, lo encorsetado que es vuestro lenguaje.

Laura : Sí, ¿te sientes ahora mejor después de…?

Adiron-El : Me siento realmente aliviado, pero el receptáculo está realmente con mucha carga.

Laura : ¿Quieres decir alguna cosa más?

Adiron-El : No, la temperatura corporal es enorme y quiero dar paso a Ro-El-Van como para que diga algo en dos minutos y no quiero forzar más el decodificador del receptáculo porque realmente está ardiendo.

Laura : De acuerdo, muchas gracias y no sé si tu 10% tiene algo que decirte.

Adrián : No, nada más.

Adiron-El : ¡Gracias por los ánimos, gracias por los apoyos! (Risas)

Adrián : ¡Mucho ánimo!

Adiron-El : Venga, hasta todo momento. Voy a dar paso a Ro-El-Van.

Laura : Muchas gracias por haber venido, hasta todo momento.

Adiron-El : ¡Hasta la próxima!

Ro-El-Van : A veces es tan distinto expresar las cosas en lenguaje hablado a expresarlas mediante conceptos que seguramente el lenguaje más avanzado del mundo se queda corto para expresar lo que uno siente, pero, sin ser eso negativo, creo que la experiencia queda, el poder expresarlo en palabras es algo que te hace descargar sobremanera, mucho más que no poderlo hacer, de tal manera que psicoauditación sería imposible sin la aportación de un canalizador como en este caso mi querido 10% que actúe como “cable a tierra” o como directamente canalizador de las rabias y las frustraciones de los demás, que va más allá de canalizador de palabras o de conceptos; canalizador de sentimientos, de emociones, es como en ese momento de las psicoauditaciones como un torbellino gigante que se remueve como una tempestad en pleno momento cumbre de esa tempestad, en el momento en el que da la sensación de que todo se desata de una manera ¡tan bestia! que podría reventar el decodificador de una persona viva. Por suerte mi 10% lleva bien eso y es capaz de sobrellevar la carga y el decodificador lo tiene sano, totalmente sano, pero -en cambio- tengo que decir que la mejora que ha hecho el thetán es tan grande, tan grande… Ahora a mí no se me ocurría vida -indagando en sus vidas- más fuerte que esa que pudiera haber descargado.

Laura : Entonces notará mejoría Adrián.

Ro-El-Van : Tiene que notar mejoría, el problema está en que si bien hay un porcentaje de engramas que lo condicionan, hay un porcentaje muy elevado, pero muy, muy, muy elevado de problemas que o bien vienen de origen genético o bien directamente, entendámoslo, que vienen en el pack o en el cuerpo. A veces pensáis que todo lo podéis controlar y hay cosas que se os escapan, hay conceptos teóricos, químicos, que se os escapan, que se os escapan… Hay combinaciones matemáticas que pueden llegar a expresar todas las enfermedades y sólo con que una combinación funcione mal puede dar origen a una enfermedad y todo eso es químico, es matemático y es científico, entonces no penséis que los engramas son la totalidad del todo, porque no es así, pero sí es cierto que la psicoauditación tiene que causar una mejoría, además evidente porque el problema que tocó tiene serias repercusiones en Adrián.

Laura : ¿Le quieres dar algún mensaje?

Ro-El-Van : Sí, eso es lo que quería decir antes de irme.

Laura : Sí.

Ro-El-Van : Solo decirle que nunca baje los brazos, porque sé que hay situaciones en las que se siente ahogado, desesperado, siente que no encuentra solución, salida, pero nunca debe bajar los brazos y voy a decir el porqué y voy a decir una cosa que va a romper, porque seguramente cuando se habla de psicointegración, no quiero hablar de psicointegración de forma cliché, casi lo que podéis escuchar a diario que puedan hacer los psicointegradores como mi querido 10%, no, voy a romper diciendo: Las situaciones son pasajeras, los momentos son pasajeros, a veces parece que nunca terminan, las etapas a veces parece que nunca terminan porque duran años, pero la vida, aunque toda la vida es una etapa, está dividida en etapas y una mala etapa siempre termina y siempre, absolutamente siempre, da paso a una etapa positiva, pero es en ese momento, en esa etapa nueva, cuando la persona tiene que poner los cimientos para que esa etapa no se convierta en negativa, sino que se mantenga en positiva y causar una etapa de aprendizaje. Con esto quiero decir, resumiendo, que para Adrián aún no ha venido lo mejor, lo mejor está por venir independientemente de sus problemas y soy consciente que a veces los problemas no nos dejan -me incluyo, incluyo a las entidades espirituales- ver el Sol, diríais vosotros, la Luz dirían los maestros. Yo diría, tal vez, que no nos dejan ver las cosas positivas, pero para mí la conclusión positiva no sería… no podría decir yo que la etapa que tiene es negativa, pero la conclusión positiva sería que lo bueno aún está por llegar, porque tiene conocimiento, porque tiene suficiente autodeterminismo como para poder hacer las cosas él mismo, por él mismo y puede hacer aportaciones que nadie más en el mundo puede hacer, porque es único, porque es especial, porque tiene talento y el talento es algo que no se pierde, falta cultivarlo, vamos a trabajarlo. Ese sería el mensaje. ¡Hasta todo momento!

Laura : Hasta todo momento.

Adrián : Hasta todo momento y muchísimas gracias.

Raúl : Realmente noté mucha… noté mucha energía negativa, mucha rabia, mucha frustración, mucha energía negativa en el momento del relato, pero también es cierto que noté un alivio gigante cuando terminó, un alivio muy grande, muy grande. Yo creo que la clave está, para mí, yo creo que la moraleja de todo sería aprender de nosotros mismos, de nuestros propios errores, de nuestras propias etapas negativas para aplicaras en la etapa positiva. Yo creo que se aprende más de esa vida del rol que tuvo la pareja que del rol que tuvo el propio Adrián y creo que el protagonista es ese personaje, con el que debemos inspirarnos es el personaje del rol femenino, no el del rol masculino, el del rol masculino sirvió para descargar el engrama, pero creo que es el rol femenino en el que debemos inspirarnos, el protagonista, quien nos enseña es ese rol femenino.

Laura : Yo no quise preguntar, por ejemplo, más sobre ella porque entendía que la vida era de él y lo otro era a modo curioso.

Raúl : Sí, era a modo curioso, era a modo curioso y seguramente si hubiéramos hecho una sesión sobre ella teniendo más información hubiéramos podido sacar cosas interesantes, seguramente más en relación a… no sé si estará encarnada o si de algún modo Adrián la conoce, pero seguro que sobre todo a nivel de vidas que pueda haber tenido o incluso el plano o la misión de ese maestro. Sea como sea, era un maestro, seguro y lo que ha enseñado ese espíritu en esa vida a nosotros ahora contándola es buenísimo. Lo otro, lo de Adrián, vale, bien, sirvió para que se descargara un engrama enorme, unos engramas enormes, una vida dura y está bien, todo sirve para aprender, pero yo creo que la moraleja, la clave de todo es: Aprendamos de nuestro pasado para construir nuestro futuro.

Adrián : ¡Un aplauso!

(Risas)


 

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