Serapis (también Sérapis, Sarapis y Sárapis; en griego Σέραπις; nombre egipcio User-Hep) era un dios sincrético de la cultura greco-egipcia, cuyo culto fue promovido por el rey Ptolomeo I para unificar a sus súbditos griegos y egipcios.
Serapis integraba aspectos de Osiris, a quien reemplazaba como consorte de Isis en los templos ubicados fuera de Egipto; junto a atributos ctónicos similares a los de Hades, y benevolentes, como los de Dioniso. La adoración de Serapis se expandió a todo el mundo mediterráneo.
