Sarda-El 25/10/12

Médium: Raúl Caballero

Entidad: Sarda-El

Interlocutor: Laura

Comenzó transmitiendo un mensaje sobre la individualidad, aquello que nos hace únicos en esencia. Explicó algunos conceptos sobre el miedo y observaciones que ha visto. Relató una vida en Aldebaran 4, donde asesinaron y violaron a su familia. Lo mismo pasó en el resto del poblado. Únicamente 5 niños escaparon y sobrevivieron, entre los que se encontraba. Siguieron a los agresores que atacaron su poblado para más tarde asesinarlos a traición como venganza. Como 10% retó a un duelo al jefe, pero acabó perdiendo la vida también. Acabó respondiendo algunas preguntas.


Interlocutor: Bienvenido.

Sarda-El: Gracias interlocutora.

Interlocutor: ¿Cómo te encuentras?

Sarda-El: Estoy confuso, sería la palabra, confuso, ¿por qué confuso? Algunos de vosotros no entendéis las confusiones que nosotros tenemos porque pensáis que como estamos en ese mundo que vosotros os cuesta tanto y tanto de imaginar porque muchos de vuestros autores han intentado plasmar y muchos erróneamente, pensáis que nosotros ya no tenemos ningún tipo de duda, ni confusión al respecto de nada, que sabemos absolutamente todo y olvidáis que el que lo sabe todo es el Creador. No nosotros. ¿Quién soy realmente? Esa es una pregunta que me hago. ¿Quién soy y qué hago aquí? Y se entiende que las respuestas serían bastante, bastante sencillas para alguien como yo que habito en otro plano distinto al vuestro. Pero no me refiero seguramente a lo que vosotros habéis pensado inmediatamente cuando he dicho, cuando he plasmado mis preguntas. Sé quién soy pero no sé quién soy. Me explico.

Interlocutor: No te entiendo.

Sarda-El: Sé que soy un espíritu en evolución pero esa dosis de individualidad que me hace ser distinto a los demás porque todos tenemos algo que nos hace distintos a los demás, ¿no? Esa partícula divina seguramente del Padre. No la veo, no noto la individualidad, sé que soy un espíritu en evolución pero no sé quién soy. A veces es como que siento, de forma muy metafórica, pero a veces es como que siento que aún sigo fundido con el Creador. No noto esa diferencia, ¿no? Digamos. Hay gente que tiene un apego tan grande que dice: Bueno, ¿dónde voy a ir a parar cuando llegue el Big Crunch? ¿Qué se va a hacer de mi esencia particular? Se va a perder porque ya dejaré de ser yo para comenzar a ser parte de Eón. Es como la gota y el mar. Yo digo, es como si me sintiera parte de mar todavía. Justo lo contrario, no noto que tenga una individualidad servida que me haga ser distinto y que me haga estar apegado de alguna manera. No, no, no y no quiere decir que me note estar cerca con el Absoluto, entiendo que me queda mucho por aprender. Y muchos me dirán que es un problema de mi propia valía, que no entiendo quién soy realmente y es por eso que no me noto distinto, que no me noto individual, que es por mi valía, que no entiendo quién soy realmente. Yo digo bueno, no lo voy a descartar, es posible. Pero creo que más allá de la valía, el no saber quién es uno…creo que lo que yo siento lo sentís todos, lo sentimos todos. Lo sientes tú también, querida interlocutora y lo siente este querido receptáculo. Cada uno a un nivel, pero creo que aun sabiendo quienes somos, no sabemos quiénes somos realmente. Todos los espíritus somos iguales al final y es por eso que vosotros desde vuestro plano os obcecáis tanto a creer que no hay nada más allá de vuestros ojos porque queréis ser únicos, queréis ser distintos, no queréis entender que todos formamos parte del Creador y que todos volveremos con él cuando llegue el momento. Creéis creer que viviréis eternamente siendo vosotros mismos, por eso negáis todo tipo de filosofías que no os digan lo que queréis escuchar. Queréis ser vosotros mismos siempre, queréis ser los mejores, a veces tenéis una individualidad tan marcada, justo lo opuesto, que os hace querer competir entre vosotros y querer ser los mejores. Yo compito no digo que no compita pero seguramente no compita como la mayoría. Compito por ego, cierto, pero no por querer ser individual. A veces compito porque lo entiendo como una manera de mejorar, entiendo que como la competencia me hace ser mejor. Pero me hace ser mejor porque preciso ser mejor. Digamos noto que tengo que seguir evolucionando, es muy complejo todo lo que estoy diciendo. Porque entiendo que son una serie de conceptos que ningún otro espíritu los ha manejado y aún yo mismo me cuesta expresarme, aún yo sabiendo a lo que me refiero. Y percibo que tú interlocutora todavía no sabes en la plenitud a lo que me estoy refiriendo. Pero no te culpo porque entiendo que mi concepto es bastante complejo lo que quiero tratar de transmitir. No considero que haya muchas personas capaces de entenderme ahora mismo, personas físicas. Entonces tampoco quiero extenderme con el tema. Pero quería por lo menos expresarme, llegará el momento en que mi 10% José Carlos entenderá a lo que me estoy refiriendo también.

Quería hacer otra reflexión. Quería hablar sobre el miedo. ¿Qué es el miedo interlocutora? ¿Qué es el miedo?

Interlocutor: Pánico, ¿no? A lo desconocido. O si hay alguna cosa que nos puede hacer daño.

Sarda-El: Dijiste exactamente lo que quería escuchar. Dijiste desconocido. La mayoría de gente tiene miedo porque desconoce lo que viene. No tenéis miedo a las alturas por temor a perder la vida, la mayoría tenéis miedo a las alturas porque no sabéis lo que se siente cayendo. ¿Me entiendes?

Interlocutor: Sí.

Sarda-El: Tenéis miedo a la oscuridad, no por perder la vida sino porque no sabéis que hay en ella. Vuestros temores se deben muchas veces al desconocimiento.

Interlocutor: Totalmente de acuerdo.

Sarda-El: Y teméis a la muerte porque no sabéis lo que se siente al desencarnar. Si supierais lo que se siente, algunos serían suicidios en masa. No quiero decir que sea agradable pero venía bien hacer esta broma en este momento porque entiendo que el humor también es importante. Ahora pienso, si el miedo es eso realmente, entonces toda esa cantidad de Entidades que tienen miedo a subir de nivel, que las he visto, tienen miedo porque no saben qué hay. Y pienso en seguida en su indiferencia, en su plano 3 porque no saben qué se siente en un plano 4 o 5 y yo digo también con humor, ¡que me regalaran a mí ese plano 4!

También he visto espíritus que tienen miedo al encarnar, ¿a qué se debe ese miedo a encarnar? porque han encarnado varias veces, no es miedo al saber qué se siente al encarnar. ¿Miedo a caer una vez se encarna? ¿Miedo a exponerse al peligro?

Interlocutor: Sí, yo creo que sí.

Sarda-El: Yo en eso no tengo miedo. ¿O tienen miedo a implantarse nuevos engramas? ¿Qué me dirías? Porque la vida física es más fácil implantarse engramas. Y los engramas duelen tanto.

Interlocutor: Todo está relacionado.

Sarda-El: Tú interlocutora, en el plano físico, lo que sientes con respecto a los engramas es tan pequeño comparado a lo que nosotros sentimos con respecto a los engramas. El dolor que causan los engramas. Tú no lo notas porque piensas muchas veces que algún dolor en concreto se debe a una circunstancia, a algo físico y desconoces que muchas cosas se deben a engramas y que sufres por culpa de los engramas. Pero nosotros que tenemos conciencia y sabemos exactamente en cada momento porque sufrimos, sabemos el poder que tienen los engramas y a veces nos dan miedo los engramas y entonces tenemos miedo al encarnar porque podemos tener más engramas.

He vivido cosas y he tenido pánico a implantarme engramas como espíritu también. Y todo para qué, pienso a veces.

Interlocutor: Para ir superándose uno mismo

Sarda-El: Para estar luego aquí y que los engramas se desactiven en cuestión de minutos físicos ¿entonces para qué he tenido tanto miedo? Si al final vengo y en unos minutos el engrama se borra. Entonces ¿de qué tengo tanto miedo? Es como cuando vosotros recibís una herida de bala y en cuestión de uno o dos minutos físicos os extraen la bala. ¿Cuánto habéis sufrido en esa herida? Total ¿para qué? Para que en uno o dos minutos la bala desaparezca. Pero esa bala duele. ¡Oh! Y hasta qué punto duele! , ¿no? Si se entiende el símil que hago con respecto a los engramas.

Interlocutor: Sí. Te he entendido.

Sarda-El: ¿Quién es capaz de superar los engramas? No hay nadie capaz de superar los engramas. Solo la psicoauditación cierra las heridas. Es como ¿quién es capaz de extraerte la bala? La bala no se extrae sola, no hay nadie capaz de luchar contra el dolor de una bala. La bala la extraen los médicos. Es lo mismo. ¿Y la herida que queda después? También lo hacen los médicos. ¿Y la herida que queda una vez se borra el engrama? Lo siento, no hay médico para ello. No hay médico para borrar el engrama pero no hay médico para borrar la herida que se queda después de un engrama. Solo existe un médico para eso. Cada uno nosotros, nosotros mismos y digo nosotros ¿eh? Estando encarnado o desencarnados, nosotros mismos somos los que podemos evitar que nos dañen los engramas. Los engramas duelen, pero y la herida que queda después. Solo nosotros podemos hacerla cicatrizar. Hay algunos que quedan engramas de por vida. También tengo que decir, hay engramas muy duros. Si tú de repente pierdes toda tu familia, querida hermana, ¿dime que sentirías?

Digo familia por decir algo, pero si de repente pierdes a toda la gente que te importa porque mueren todos asesinados y violados, imagínatelo. ¿Qué sentirías en ese momento? ¿Cómo lucharías contra ese dolor? El engrama se borra con la psicoauditación pero ¿y el dolor que se quedó?

Interlocutor: Lo tiene que superar un mismo.

Sarda-El: Uno mismo, el propio doctor es uno mismo. Entonces entiendes lo que yo sentí en una vida en Umbro, querida hermana. Cuando vi como toda mi familia era violada y asesinada y me quedé solo. Era el único superviviente, cuando vi como unos bandidos violaron cada cuerpo, vivo o muerto, hombre o mujer. Como los desnudaban, parecía claramente necrofilia, que es amor por los muertos, deseo por ellos. Yo pensé que debían estar enfermos esa gente. Debían de estar locos para hacer algo así. ¡Estamos hablando de cadáveres!

Interlocutor: Sí, así es.

Sarda-El: Y cuando esos cadáveres te recuerdan a alguien, a tus seres queridos, mi padre era más que un padre para mí, era un ejemplo a seguir como hombre y cuando yo tenía 13 rotaciones planetarias es cuando arrasaron todo el poblado y no quedó nadie. Solo quedaron los pocos niños que pudimos huir. Niños pudimos salir, niños de hasta 15 rotaciones. Con 15 rotaciones ya no se es un niño y menos en Umbro porque aprendemos a usar la espada, yo sabía usar la espada, me enseñó mi padre que era un ejemplo a seguir como hombre. Me enseño a ser digno y honorable, me enseño a no dejarme pisotear, me enseño a ser caballeresco con las mujeres, me enseño a nunca faltar a una promesa, me enseño siempre a combatir codo con codo con los amigos, me enseño a combatir uno a uno, uno contra uno, a nunca a tacar a un hombre desarmado, a nunca hacer daño a una mujer. Era fabuloso y él me enseñaba a usar la espada y el arco pero no solo eso. Me enseñó a ser una persona y no un salvaje como esos que arrasaron a toda mi familia. ¿Pero qué hice una vez todos murieron?

¿qué hice yo y qué hicieron todos mis amigos que lograron sobrevivir? Lo digo porque muchos de mis amigos niños también murieron asesinados. Solo se pudieron salvar 4 y yo. Éramos 5, todos menores de 15 años.

Interlocutor: ¿Qué hicisteis?

Sarda-El: Con 15 años en Umbro ya he dicho que se sabe usar la espada. Y se es un hombre grande y fuerte. Es distinta a la constitución que tenéis vosotros también. Pero tuvimos que escondernos porque éramos hijos y teníamos la obligación de huir cuando nuestros mayores nos lo ordenasen. Algunos pudieron huir, otros no. El poblado estaba lleno de cadáveres de niños, mujeres, ancianos ¿y quiénes eran esos bandidos? Porque no eran bandidos normales. ¡Amaban a los cadáveres! ¿Qué hicimos nosotros? Nos separamos por la región a buscar pistas de quiénes eran y recuerdo que encontramos pistas, yo no, pero sí dos de ellos y nos dijeron todo sobre ellos. Nos dijeron que eran un grupo de no más de 8 que eran muy fuertes. No eran más de 8 pero eran muy fuertes, cada uno de ellos podían vencer perfectamente a 2 hombres, eso decían por lo menos los rumores y las leyendas. Pudieron vencer a todo el poblado. Era pequeño, es cierto, pero acabaron con todo el poblado. Nos enteramos de que no tenían un campamento sino de que eran nómadas y cada vez se establecían en un lugar. Iban de un lugar a otro. ¿Para qué atacaban a los poblados? Se quedaban todos los metales, vendían el ganado y sacaban más aún más metales.

Interlocutor: ¿Con que propósito? No lo sabes.

Sarda-El: Enriquecerse, típico propósito, enriquecerse. Pro sí paso algo con ellos, y es que nos dijeron que amaban a los cadáveres. Ellos también los habían visto, no éramos los primeros, los de mi poblado. No éramos los primeros, se ve que eran un grupo bastante activo en las últimas semanas. ¿Qué pudimos hacer entre todos? Éramos 5 interlocutora, 5. Intentamos luchar porque ellos podían vencer aun siendo solo 8 a hombres de dos en dos y nosotros éramos muy jóvenes todos. Niños algunos. Bien, hay una cosa, a veces la inteligencia supera la fuerza bruta y fuimos inteligentes. Nos hicimos pasar por simples granjeros, no sé cómo de fuertes eran, por eso he dicho supuestamente, según leyendas y rumores, y no lo sé porque los asesinamos sin darse cuenta, ellos. Nos hicimos pasar por granjeros, ellos intentaron someternos, los más mayores éramos granjeros y los más pequeños nos acompañaban y les dijimos que nos perdonaran la vida que por favor les serviríamos en todo. Sabíamos que lo permitirían porque ya nos habían informado que buscaban esclavos de alguna manera. Pero que los esclavos los mataban en una semana porque amaban los cadáveres y buscaban más esclavos. Sabíamos que una semana podríamos estar con ellos, aprovechando momentos débiles, fuimos asesinándolos por la espalda uno por uno y todos cayeron en la trampa. Todos menos uno, yo por lo menos no quise matar a nadie y por qué me preguntaras interlocutora. Yo te respondo. Porque mi padre me enseñó a ser un caballero y a no atacar nunca por la espalda y desafíe al que me correspondía matar a un duelo. Seguramente fue el error más grande que cometí en mi encarnación. Porque nos matamos mutuamente. Recuerdo que lo maté yo a él pero él me hirió de gravedad y terminé desencarnado. ¿Y qué me enseña esto, querida hermana? Me enseña a que a veces hay que luchar por la vida de uno, a que los Maestros dicen que hay actos hostiles pero que yo digo que a veces es necesario cometer actos hostiles si es por una buena causa.

¡Qué buena causa es salvar mi vida! Mis compañeros siguieron todos sus caminos y todos siguieron libres. Yo fui el único que desencarne pero desencarné por placer, habiéndome llevado a ese hombre a la tumba también y haberme vengado. La venganza me consumía y me bajo de nivel pero volvió a subir por el tiempo. Llegué a entender que la venganza no lo era todo y a que lo más importante que hice en esa encarnación fue liberar a otros poblados de sufrir lo que nosotros sufrimos.

Eso lo comprendí un par de siglos después. Ahí fue cuando lo comprendí.

Interlocutor: A veces cometer un acto hostil en el que luego favorece a otra gente es bueno.

Sarda-El: Y eso lo pude comprobar interlocutora. Eso es todo lo que quería contarte a ti y a mi querido 10% José Carlos.

Interlocutor: Muy bien, ¿te encuentras mejor?

Sarda-El: Me encuentro mejor. Era, aunque cueste de creer era leve la vida. Porque no llegué a vivirla con intensidad. Digamos vivía para y por la venganza y desencarné joven.

Interlocutor: ¿te puedo hacer un par de preguntas?

Sarda-El: Está bien.

Interlocutor:¿Qué edad espiritual tienes?

Sarda-El: ¿Mi edad como espíritu?

Interlocutor: Sí.

Sarda-El: 21 millones de años.

Interlocutor: ¿Y cuántas vidas has tenido?

Sarda-El: He tenido 557 vidas.

Interlocutor: ¿En qué plano encarnaste en esta vida?

Sarda-El: ¿En la encarnación actual como José Carlos?

Interlocutor: Sí.

Sarda-El: En el plano 3 subnivel 7.

Interlocutor: ¿Y tienes alguna misión en concreto en esta vida?

Sarda-El: Hay una misión muy importante. No como misión espiritual probablemente pero sí como aprendizaje. Mi 10% ha llegado a un nivel al cual yo no estoy, ¿qué quiere decir eso? Me noto trabado, me noto con engramas pero él dedica tiempo a los demás y su misión es seguir con lo que está haciendo. Su trabajo su misión.

Interlocutor: ¿En qué plano te encuentras actualmente?

Sarda-El: Ahora mismo estoy en el 3.9 y anhelo estar en el plano 4. Creo que he entendido todo lo que hacía falta para llegar al plano 4. Todo gracias a ti querida interlocutora también por la última sesión.

Interlocutor: Vale.

Sarda-El: ¿Algo más?

Interlocutor: No de momento.

Sarda-El: Bien, quiero darle un pequeño mensaje a mi 10% que sería: aunque las situaciones sean complicadas, a veces en el plano amoroso, o a veces en el plano afectivo o a veces en el plano económico, nunca te des por vencido porque a veces tú no entiendes la valía que tienes o lo importante que eres.

Gracias por escucharme

Interlocutor: Gracias por haber venido.



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