Sangrin-El 08/03/13

Médium: Raúl Caballero

Entidad: Sangrin-El

Interlocutor: Laura

Comenzó diciendo que en ocasiones se siente un poco confuso y preocupado.Habló de cómo el ambiente en el que uno encarna puede cambiar y entorpecer la misión. Respondió preguntas personales formuladas por su 10%. Mencionó una corta vivencia en el antiguo Egipto bajo el rol de una persona muy importante a tratar en una próxima sesión. Finalizó relatando una vida donde encarnó en Valencia, España con una deficiencia mental planeada que le causaba un pensamiento físico más lento pero a la vez más abstracto.


Interlocutor: Bienvenido.

Sangrin-El: Bien, muchas gracias por tu cálida acogida.

Interlocutor: ¿Eres el thetán de Mº Isabel?

Sangrin-El: Sí, lo soy.

Interlocutor: ¿Cómo estás?

Sangrin-El: Me siento en ocasiones un poco confuso porque a veces el entorno de mi parte encarnada me preocupa como thetán así como también me preocupó en encarnaciones anteriores.

Interlocutor: ¿Y eso por qué?

Sangrin-El: Digamos que cuando uno encarna, encarna con la idea específica de dónde quiere encarnar.

Interlocutor: Sí.

Sangrin-El: Y nosotros como entidades suprafísicas podemos visualizar la familia o el entorno también, pero el entorno cambia desde que encarnamos hasta que crecemos, pasan años, y durante esos años el tiempo no para y hay gente que cambia y la encarnación no sale según lo previsto. Eso no va solo por mí sino también por muchas otras entidades que les pasa lo mismo. Visualizan encarnar en un lugar determinado y luego ese ambiente cambia.

Interlocutor: ¿Quieres decir que el entorno de tu 10% no es muy favorable?

Sangrin-El: Y tampoco es desfavorable, hay de peores pero no según lo previsto, ¿no? No según lo planeado. Planeado para nosotros a nivel suprafísico.

Interlocutor: ¿Y qué era lo planeado?

Sangrin-El: Lo planeado, siempre se intenta de alguna manera cumplir una misión determinada, específica y ¡ojo! Porque mi parte encarnada la está cumpliendo.

Interlocutor: Muy bien.

Sangrin-El: O sea, no estoy diciendo que esté fracasando por culpa del entorno, no estoy echando las culpas al entorno por ningún fracaso porque no hay ningún fracaso pero uno planea una cosa para una misión, es como si de repente tú labras la tierra de manera que puedas recoger más tarde buenos frutos pero de repente aparece una tormenta que te echa todo a perder. Pasa lo mismo, uno planea una serie de cosas para la misión y la misión en este caso se cumple pero como hay circunstancias que han cambiado provocan trabas en mi parte física. Trabas, obstáculos, problemas, ¿me entiendes?

Interlocutor: Sí.

Sangrin-El: Uno entiende que esas cosas pasan porque el plano físico es azar y porque no podemos controlar todo. Pero a uno, dentro de nosotros mismos y cuando digo dentro de nosotros mismos digo dentro de mi como entidad espiritual, a uno le hace daño.

Interlocutor: Ya.

Sangrin-El: Y a veces ese entorno que nosotros teníamos preparado para nuestro 10% cambia como estaba explicando. Y como te digo no solo me pasa a mí, pasa a muchos otras entidades espirituales que planean encarnar en un determinado ambiente y el ambiente cambia. Como ese ambiente cambia, obstaculiza a ese 10%, eso me pasa a mí, le pasa a otros entidades espirituales y sé que también te ha ocurrido en tu caso personal interlocutora. La gente cambia, el entorno cambia, a veces para bien, otras veces para mal. En este caso en concreto, es para mal, en el mío, pero no puedo estar echándole la culpa a eso, de las continuas pérdidas de tiempo que tiene mi 10% o de los continuos retrasos porque entiendo que echar la culpa a algo externo, que encima tiene que ver con el azar no sería ser responsable con mis propios actos ni con sus propios actos. Mi 10% es una persona que valora muchísimo su entorno, lo valora muchísimo pero a veces le duele encontrarse con como el entorno cambia hacia negativamente y ella no puede hacer nada. Lo intenta pero no puede y se siente frustrada. Y la frustración es la primera de las cosas que la paralizan. La primera de las cosas que la paralizan a Isabel.

Interlocutor: Una de las preguntas que formulaba tu 10% era: el por qué es tan insegura y el por qué se paraliza tanto al sentir que causa dolor a alguien.

Sangrin-El: Es cosa de engramas de vidas pasadas que le vienen afectando y condicionando, le vienen arrastrando además de varias vidas, en varias vidas lleva arrastrando eso ya. No es algo de esta vida. No es algo que lo tenga de esta vida. Lo lleva arrastrando de vidas anteriores. Lo que sucede que en esta vida se le ha reactivado a causa de…

Interlocutor: El entorno.

Sangrin-El: Bueno, del entorno o de situaciones que ha ido viviendo. De situaciones que ha ido viviendo también. Entonces viene de engramas de vidas pasadas que también está bien que yo repase porque entiendo que psicoauditación es algo único y la oportunidad que yo tengo en este momento, algo especial.

Interlocutor: Entonces, ¿quieres relatar algún engrama?

Sangrin-El: ¿Quieres preguntarme algo a mí?

Interlocutor: Sí, un par de cosas. Primero: ¿cuál es tu nombre conceptual?

Sangrin-El: Mi nombre conceptual sería Sangrin-El.

Interlocutor: Vale, y ¿en qué plano te encuentras?

Sangrin-El: Ahora mismo estoy vibrando en un plano bastante elevado. Me encuentro en el plano 5.7.

Interlocutor: Otra cosa era: ¿cómo está tu 10% o si le quieres enviar algún mensaje…?

Sangrin-El: Esa pregunta es buena, esa pregunta es muy buena y voy a explicarte por qué es tan buena. Yo como entidad suprafísica estoy bien. Me siento pleno, con luz, con ganas de brindarme, de hecho lo hago habitualmente, además de que soy guía de algunas personas. Constantemente trato de brindarme, además nada me paraliza. Ni siquiera el entorno de mi 10% a mi me paraliza. Siempre estoy con ganas de brindarme y los engramas para mi es lo de menos porque es como que los consigo retener, ¿no? Digamos, con fuerza de voluntad, con energía, estando siempre alerta intento que esos engramas me condicionen lo mínimo posible. Se entiende que roles de ego no tengo porque en un plano 4 o 5 no da cabida a roles de ego pero los engramas sí. Pero los engramas los consigo retener, no capto que me moleste en exceso.

Interlocutor: Muy bien.

Sangrin-El: Pero eso no quiere decir que no tenga engramas de vidas pasadas que estén ahí a mí me afecta lo mínimo, pero a mi parte encarnada le afecta más porque ella no está en un plano 4, ni está en un plano 5, ni tiene los conocimientos que yo tengo de vidas anteriores. Entonces ella se encuentra expuesta en un plano uno, que es un plano físico, que es un plano vulnerable, que es un plano con muchísimas, muchísimas maldades porque en el plano 1 viven muchísimas personas que cuyos thetanes están en un plano 3 o 2. Entonces es complicadísimo convivir con esa gente. Complicadísimo convivir además lo leo de la mente conceptual de este receptáculo que tan gentilmente me alberga, ¿me entiendes?

Interlocutor: Sí.

Sangrin-El: Ya lo leo en su mente lo complicado que es vivir porque sé que él también es una entidad elevada además un subnivel por encima pero le leo que aun así a él le cuesta vivir, convivir con la gente del entorno porque la gente tiene un ego tremendísimo y no soy quien para juzgar ni estoy aquí para juzgar a nadie. Pero si para explicar la situación mía y la situación de mi parte encarnada. Y la situación de mi parte encarnada no es tan buena como la mía ni tan favorable porque al estar tan expuesta en el plano 1, a veces le vienen dudas, a veces le vienen roles de ego, ¿me entiendes? A veces tiene como pequeños altibajos, baja, sube, baja, sube. Se siente impotente, se frustra, tiene miedo, se siente con culpabilidad y ¡todo eso son roles del ego interlocutora! Todo eso son roles del ego, ¿producidos por engramas de vidas anteriores? Algunos sí. Es decir, a mí no me afectan tanto los engramas pero a ella le afectan más. No es mi caso el único pero tampoco es un caso normal el mío, es atípico. ¿por qué es atípico? Porque la mayor parte de los casos al thetán le afecta más lo engramas que a la parte encarnada porque lo vive más, porque es 9 veces más pero en mi caso en concreto como de alguna manera he conseguido retener esos engramas para que no me afecten le afectan más a mi parte encarnada que no conoce de esas vidas pasadas y no conoce de esos engramas. Tampoco tiene manera de trabajárselos si no los conoce para eso estoy yo pero primero que está más expuesta y por lo tanto le afectan más los engramas y segundo que también está más expuesta a roles de ego. Que hay roles de ego que no le vienen por engramas, sencillamente son roles de ego, roles de ego, dudas, se frustra, se paraliza, tiene miedo, culpabilidad, insatisfacción en muchos ámbitos y todo eso son roles de ego que tiene que intentar mejorar. Claro que ella como parte física puede tener ego, yo como entidad espiritual no tengo ego, pero ella como parte física sí tiene ego y aunque yo le envío muchísimos conceptos habitualmente, no todos los capta, ¿me entiendes?

Interlocutor: Sí.

Sangrin-El: Le falta una fluidez, una soltura mayor de comunicación conmigo. Y eso hace las cosas aún más complicadas. Si nuestra comunicación es complicada, le hace aún más complicada en el plano físico. Ella nunca va a notar una diferencia porque es una persona física y como persona física nunca va a notar una diferencia clara como nosotros la notamos de vibración de si yo estoy en un plano X o en un plano Y. Nunca lo va a notar tanto como yo, no como nosotros. Entonces ella tiene que vivir con luchas diarias, con gente, con conductas, con comportamientos, con problemas, con malestares y esas cosas pasan en el plano físico y punto.

Entonces cuando yo al inicio he dicho que estoy confuso o preocupado más bien, ¿no? Preocupado por el entorno de mi parte física como le afecta, como le condicionada, como ella aun poniendo todo de su parte en ocasiones no puede hacer nada.

Interlocutor: Ya

Sangrin-El: A pesar de eso no considero que tenga demasiada carga engrámica como para, que no se pueda solucionar en breve. ¿Entiendes lo que te estoy comentando?

Interlocutor: Si, si. Es realmente importante y no solo para ti sino sobre todo para mi 10% encarnado que le es absolutamente importante lo que le estoy contando.

Interlocutor: Obvio, muy bien. ¿Y le quieres dar alguna pauta o no sé algún mensaje a parte de todo lo que le has dicho?

Sangrin-El: No, creo que ya le di bastantes mensajes.

Interlocutor: Vale.

Sangrin-El: Quisiera poder relatar una vivencia muy, muy cortita y muy, muy leve como para no dañar en demasía al receptáculo, ¿vale?

Interlocutor: De acuerdo.

Sangrin-El: Ya si me permite mi parte encarnada, ¿no? Si me lo permite ya descargaré lo más fuerte en otro momento. De todas maneras no es gran cosa tampoco, ¿eh?

Interlocutor: De acuerdo.

Sangrin-El: Lo puedo tocar en cualquier otro momento, pero ahora quisiera algo más pequeño porque como he dado un mensaje incluso complicado para traducirlo para el receptáculo, le he agotado muchísimo su concepto, pero muchísimo su concepto.

Interlocutor: De acuerdo.

Quisiera explicar la experiencia de una vida anterior que tuve, y a veces las vidas anteriores son como vidas paralelas con lo que vivimos ahora, ¿no?, ¿me entiendes?

Interlocutor: Si.

Sangrin-El: Quisiera relatar una vida pero no la voy a relatar ahora porque es más extensa y más compleja pero quiero que te la apuntes, que te la memorices interlocutora para que me la recuerdes, yo la tengo, la sé, o sea no me puedo olvidar , es de forma figurada como se dice, ¿no? para que me la recuerdes, que se trata de una vida en el Antiguo Egipto.

Interlocutor: Vale.

Sangrin-El: Hablamos de dioses, que no eran dioses, hablamos de conspiraciones y de manipulaciones, seres de otros mundos y yo tuve el rol de una persona muy importante, pero muy, muy importante. Ahora quiero relatar una vida que nada tiene que ver con esto. Una vida mucho, mucho actual pero muchísimo más actual, muchísimo, muchísimo, de hecho esto hace muy poquito tiempo.

Interlocutor: De hecho te iba a preguntar si hacía poco….

Sangrin-El: Hace muy poquito tiempo. Hará como dos siglos a lo sumo.

Interlocutor: ¿Y en qué lugar encarnaste?

Sangrin-El: Encarne en una zona muy próxima donde ahora vives tú, no donde vive mi 10% sino donde vives tú. Encarné en la zona de Valencia, en España y el problema que te voy a contar es 100% amoroso, 100% amoroso. Nada más que eso, olvídate de guerras, olvídate de sangre, no tiene nada que ver con eso. Aunque muchos thetanes son adictos a contar ese tipo de experiencias. Nada de eso tiene que ver en esta vida, no digo en otras, en esta vida, en esta vida que estoy relatando encarné en la zona de Valencia y encarné con una deficiencia mental, una deficiencia mental que me causaba…no era para nada kármico, por si te lo preguntas, no tiene nada que ver con karmas, era directamente, lo elegí de alguna manera con respecto al pack que yo quería encarnar porque quería cumplir una serie de misiones concretas y era la persona que más se adaptaba. Entiendo que a veces hay que pasar por esas experiencias también aunque uno no lo quiera. Pero no estamos hablando de una deficiencia grave, estamos hablando de una deficiencia mental que me causaba en esa vivencia un pensamiento más lento, tenía mayor capacidad de pensamiento abstracto y menor capacidad de pensamiento material o físico y causaba que muchas veces le era muy difícil entender las cosas que le explicaban. No las entendía bien, preguntaba una, preguntaba dos, preguntaba tres, no lo entendía bien, me costaba entender las cosas que me contaban e incluso para las palabras era mala porque me costaba, encarné como femenino también. Pero me costaba muchísimo además, me costaba expresarme, además tenía un problema de expresión, nunca lograba decir lo que sentía en el fondo y me costaba encontrar palabras para todo, me costaba encontrar palabras para incluso explicar cómo ir de un lugar al otro, pues todavía más para expresar sentimientos a pesar de que era una persona absolutamente abstracta. Tenía un pensamiento abstracto más elevado de lo normal que un pensamiento físico menos elevado de lo normal. Un pensamiento abstracto más elevado de lo normal quiere decir en este caso en concreto que me causaba incluso la capacidad de pensar, y pensar, y pensar, y pensar en las conductas de los demás, en las conductas propias, en qué debería hacer, en qué no, en qué debe sentir el otro, en qué debo sentir yo. Tenía bastante, bastante soltura con esto pero en cambio tenía un problema muy, muy grande a la hora de expresarme, a la hora de comunicarme, nadie quería ser amigo mío porque pensaban que yo era, digámoslo claro y pronto subnormal, entonces era como que no quería nadie acercarse a mí. Y yo tenía una inseguridad tremenda porque era como que no me atrevía ni a pisar la calle porque era pisar la calle y la gente me discriminara. Ni siquiera tenía miedo de que se metieran conmigo. Tenía miedo de que no me miraran, no me hablaran, que me omitieran, tenía un miedo tremendo a ser omitida, un miedo tremendísimo a ser omitida y yo ¿qué hago entonces? Reflexiono, pienso, reflexiono, pienso y no llego a ninguna conclusión. Tenía un problema en esa vida interlocutora, y es un problema de vivir, no tenía vida, no tenía experiencia, da igual lo mucho que pensara abstractamente sino tenía ningún tipo de experiencia física. Hablaba de conductas, pensaba en todo tipo de cosas abstractas pero después no hablaba con nadie, me costaba hablar con la gente, me costaba expresarme a ella.

Interlocutor: ¿O relacionarte con ella?

Sangrin-El: Relacionarme con todo el mundo pero hasta con mis propios padres me costaba relacionarme. Era una niña absolutamente reprimida, una niña solitaria, una niña antisocial totalmente y un día me animo de valor y digo, no, no, no, esto no puede seguir así. Fíjate el pensamiento que yo tenía abstracto a tal nivel que era capaz incluso de razonar y estamos hablando con 9 años. Y era capaz de razonar a tal punto de decir si me quedo parada no hago nada, tengo que moverme y salí a la calle e intenté relacionarme con la gente. Intenté superar el dolor, el miedo de ser rechazada.

Interlocutor: Fuiste valiente.

Sangrin-El: Pero fui rechazada. Fui valiente pero fui rechazada, me empezaron a rechazar todos.

Interlocutor: ¿Y cómo lo asumiste?

Sangrin-El: Me dolió mucho, mucho, mucho y por más teoría que tuviese, nada se compara con la verdad, que es la práctica, Y como duele cuando de verdad te rechazan, cuánto duele, cuanto, cuanto duele, cuanto duele cuando intentas hablar con alguien y no te salen las palabras, te llaman prácticamente subnormal a la cara y se marchan. Duele mucho, pero mucho, mucho, mucho. Duele mucho, porque tenía un trastorno mental y además tenía otro trastorno mental que es la dislexia. Que me costaba también mucho hablar, me costaba mucho pronunciar, me costaba todo, ¿me entiendes? Tenía varios trastornos también.

Interlocutor: Sería muy difícil.

Sangrin-El: Y venia en encarnación. Venia de encarnación. Poco a poco, déjame tiempo, por favor, interlocutora.

Interlocutor: Si.

Sangrin-El: Entonces empecé a escuchar sobre una palabra, una palabra que algunos de vosotros le otorga un poder absoluto, un poder sobre todo: amor. Pero no era el amor que difunde y propaga este queridísimo receptáculo, no amor impersonal sino amor personal, hablamos de amor de pareja.. Crezco y con los años padre y madre me empiezan a hablar de lo que es el amor, el amor por un hombre y yo…, lo hacían con la idea de que yo me abriera, me lanzase, ¿no? Entonces comencé a tener curiosidad. Estuve una noche entera llorando porque pensaba que yo nunca llegaría a poder sentir eso. Y peor todavía, que nadie podría llegar a sentir eso por mí porque nadie quería saber nada de mí. Y pensaba, si me dieran una oportunidad les demostraría a todos como soy. Pero nadie me da una oportunidad entonces nadie podrá nunca enamorarse de mi porque sencillamente me escuchan hablar y ya huyen. A veces me golpeaban los niños en la calle, entonces estuve una noche entera llorando pensando en que nunca podría encontrar el amor. Hablamos de un amor que para nosotros entidades espirituales es poco importante pero siempre lo ha dicho este querido receptáculo en el plano físico es más fuerte el amor personal que el amor impersonal. Y a mí ahora como entidad espiritual eso me da igual pero personalizando en ese rol, me dolía muchísimo. Hablaba de un amor superlativo, hablaba de algo por encima de todo lo demás. El amor hacia un hombre, el amor de ese hombre hacia a mí. ¿Qué era eso? ¡No podía saberlo! Iba pasando el tiempo y veía a los niños que antes se burlaban de mí, emparejados, todos y yo no. Y yo no.

Entonces pasan los años, ¿eh? Esto no quiere decir que vaya a continuación sino que hago un salto, ¿no? en el tiempo y un día, poco a poco me fui normalizando, pasan los años y me voy normalizando, voy saliendo a la calle, voy intentando dar la cara y con el paso del tiempo, a medida que me voy haciendo más mayor, las deficiencias se iban como mejorando, no eran tan claras. Digamos que empecé a vencer el pudor, el miedo y todo el problema y salía sin tantos problemas.

Y un día encuentro a un hombre, siento como un flechazo, me transmite simpatía, simpatía…hablamos… 4 días seguidos quedamos para hablar, hablar yo, hablar, ¡Me salían las palabras! No sé como pero me salían, te lo digo de verdad interlocutora, me salían las palabras, no sé como pero me salían las palabras fluidamente. ¡4 días hablando, wow que récord para mí! Y 4 días hablando que al final me enamoré de él. Comencé a sentir algo muy, muy fuerte en el interior y pensaba: ¡No puede ser!, no puede ser, eso no puede ser, ¿Lo estoy sintiendo de verdad? Era tan y tan insegura pero tanto y de repente, sin yo saber por qué, ni cómo, que yo todavía replanteándome: yo no puede ser que sienta eso, no puedo sentir yo eso, creía que no pasaría nunca y ni siquiera me llegué a replantear qué sentía él, sólo que sentía yo porque me parecía tan impresionante que no me lo podía creer. ¡Yo sintiendo eso! ¿Yo relacionándome con alguien? ¡Uou qué fuerte! Y a la que me doy cuenta un día, antes de haber logrado ni preguntarme siquiera lo que él sentía por mi sino ni siquiera me había aclarado si eso era de verdad el amor que tanto me habían dicho tanto padre como madre. Especialmente con madre porque tenía una afinidad mayor con ella. Sin saber por qué me da un beso, un día, claro, yo no me lo había ni replanteado lo que él podía sentir me quedo alucinada, perpleja, y cómo reacciono que le meto un golpe en toda la mejilla, así con la mano abierta, de las que duelen. ¡Qué hice! Lo perdí para siempre. La mente reactiva me gano en ese momento hasta tal punto que lo perdí.

Él: Bueno, no sabía que eras así. Pensaba que tú también sentías algo. Perdona si te he molestado.

Se marchó y yo nunca volvió. Y yo nunca más volví a sentir eso por nadie y nadie sintió eso por mí. Desencarné con eso, con ese dolor, con el tiempo. Y siempre hasta el último día aún desencarnando, pensaba en ese momento y el sentimiento que tenía por él no desapareció, seguía.

Interlocutor: Pero también estuvo mal que él no te dejase explicarte, ¿no? Porque fue una reacción inesperada en la que tú no te esperabas nada.

Sangrin-El: No el error fue mío, fue mío, fue mío, tenía tan poca habilidad para relacionarme con la gente que lo eche a perder todo, todo.

Interlocutor: Bueno, pero creo que él debería de haberte dejado explicarte un poco, ¿no? O darte otra oportunidad. No cerrar tan directamente e irse y no volver a saber nada.

Sangrin-El: No lo sé, no lo sé. Sé que ahora me siento algo mejor y espero que esta mejoría la note también Isabel. Porque es mi gran deseo. Gracias por haber estado ahí escuchándome y perdona si no te dejé hablar demasiado.

Interlocutor: No, estamos aquí para escucharte e intentar ayudarte en todo.

Sangrin-El: Hasta todo momento.

Interlocutor: Hasta todo momento.



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