Tarda-El 23/06/16

Médium: Raúl Caballero

Entidad: Tarda-El

Interlocutor: Laura

Comentó que se siente bien, aliviado con respecto a pesares y preocupaciones que condicionan a su parte encarnada. Respondió preguntas personales. Relató una vida complicada en Suecia en donde quedó huérfano a los 13. Finalmente Raúl cerró la sesión realizando un resumen a nivel general, y dio su punto de vista.

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Raúl: Sesión para Mauricio Masiello.

Laura: ¡Bienvenido, Tarda-el!

Tarda-el: Solo puedo agradecer que me halláis convocado.

Laura: ¿Qué tal, cómo estás?

Tarda-el: Hoy me siento bien, hoy me siento tal vez un poco más aliviado.

Laura: ¿Aliviado a qué te refieres?

Tarda-el: Con respecto a pesares, pesares como parte espiritual que condicionan de alguna manera en conductas -en preocupaciones a mi 10% físico encarnado- que parten de mí, pero que lo salpican a él, que lo condicionan a él… que le afectan a él directamente. Engramas de vidas anteriores, problemas directamente con respecto a algún cortocircuito que ha recibido en algún momento en subida el decodificador de mi 10%, ya que el decodificador físico se puede averiar. Que no digo que este averiado, digo que en alguna fase de su vida ha tenido un cortocircuito, que es una falla en los mecanismos nerviosos que provocan esas sinapsis.

Y hoy me siento mejor de todo esto porque siento que de alguna manera el 10% de Kron-El me ha sido de ayuda a mí y le ha sido de ayuda a él. No sólo hoy o ayer, sino en la última temporada, el último tiempo. Sé que mi 10%  lo ubica todo de manera distinto a como yo lo conceptúo ya que su percepción es 100% física ya que no tiene memoria de las vidas anteriores. Y más vale que sea así. A veces pienso que mejor que vosotros como 10% no tengáis memoria de las vidas anteriores, porque sois tan frágiles con vuestro cuerpo físico que se enferma con tanta facilidad al mínimo trastorno nervioso, que si tuvierais que recibir la información a nivel nerviosa de todo lo vivido en todas las vidas vuestro sistema nervioso colapsaría y agradezco que mi 10% visualice todo de otra manera al no estar tan condicionado; pero cuando digo de otra manera no siempre tiene porqué ser positivo, también puede ser negativo.

Él lo conceptúa todo de manera distinta. Él conceptúa que de alguna manera las situaciones en el plano físico a veces es como que le vencen, es como que puede llegar a “desfallecer”. No sería esa la palabra, pero es la palabra más aproximada que le encuentro en este momento al decodificador del receptáculo, sin tener idea del concepto que le trato de transmitir.

De todas maneras la clave está en que su percepción sea distinta, sea positivo, y que de alguna manera él sepa… y no con esto que se justifique, porque si se justificase con esto estaría cometiendo un acto hostil hacia sí mismo y hacia los demás. No quiero que se justifique con lo que voy a decir. Lo digo para que lo comprenda y no para que lo justifique, pero él tiene que comprender que va desde sus conductas erráticas… provienen de situaciones que yo le transmito involuntariamente.

A veces noto un arrebato de ira producido por un recuerdo anterior o directamente porque emocionalmente y conceptualmente no estoy estable, y eso le puede llegar a condicionar en facetas de su vida física. Sé, y lo sé por qué soy uno con mi 10%, que su querida esposa tiene mucha, mucha preocupación por el núcleo familiar, por la familia, por las relaciones conflictivas a nivel familiar.

No voy a decir que no entiendo su preocupación, es más, no voy a inmiscuirme directamente en temas del plano físico, porque creo que no está en mí, pero está claro que todo empieza por un primer paso y que desde mi parte espiritual un primer paso se presenta por estar hoy aquí, por hacer el primer contacto, por tratar de aliviarme. Por eso agradezco infinitamente la labor de este receptáculo que permite que yo me exprese de la forma más libre que he podido expresarme nunca jamás; pero también quiero ponerle méritos a la figura del 10% de Kron-El, que está haciendo de mi 10% una persona mejor y por eso, desde aquí, toda mi poca luz poca luz que pueda transmitir hacia estas dos personas que tratan de ayudarme, y por supuesto hacia ti interlocutora, que también estas aquí para lo mismo.

Me alivié un poco con este monólogo, necesitaba expresarme. Necesitaba decir lo que siento y con toda la frustración con la que lo siento. Y bueno, porque me frustra sentir que le transmito cosas negativas a mi 10% y que eso luego lo lleva al plano físico. A mí me frustra.

Laura: Sí, pero hay que comprender que es inevitable.

Tarda-el: Y por eso tengo que expresarlo, para poder expresar y liberarme de esa frustración.

Laura: Poco a poco, piensa que mientras te vayas liberando de engramas pues todo eso al final no se lo transmitirás a tu 10%, y se evitara un porcentaje.

Tarda-el: Sí, pero todo o parte de engramas, el poder expresarme también ayuda. Hay muchos que piensan que todo parte de los engramas y, a veces, yo me expreso y ya estoy descargando una serie de situaciones emocionales que luego no las va a notar, no las va a tener esas situaciones negativas emocionales mi 10%, o las va a tener reducidas, porque evidentemente no todo parte de mí, parte también de un trabajo que parte de su interior y de eso yo ya no puedo mandar. Yo puedo mandar de aliviarme y expresarme yo hoy aquí.

Laura: Claro.

Tarda-el:  No de lo que él vaya a hacer luego, tiene que trabajar eso con la ayuda de Kron-El. Y si no lo hace voy a bajar de nivel yo, porque me va a arrastrar a mí, y vamos a estar mal los dos otra vez. Por eso su trabajo es el 50% de una psicoauditación. Vale su trabajo y vale mi trabajo, no vale sólo mi trabajo.

Laura: Sí, así es.

Laura: ¿Te puedo hacer unas pequeñas preguntas?

Tarda-el: Sí, por supuesto.

Laura: La primera pregunta es el número de vidas que tiene.

Tarda-el: 295.

Laura: ¿Y qué grado OT tienes?

Tarda-el:  Creía que me habías preguntado qué grado OT. Fíjate, fíjate. Creía que me preguntabas qué grado OT he llegado a tener máximo, porque he llegado al OT 13, que es altísimo como puedes ver, ya que es un OT por encima del OT de este querido receptáculo; pero de eso se trató de otra vida y eso fue hace milenios, no tiene nada que ver con la situación actual. Porque sabemos que el OT no se va transmitiendo como puede ser que el plano se mantenga.

El plano se puede mantener por las acciones, por el servicio, pero el grado OT depende del 10%,  y cada 10% es distinto, va a  captar de manera distinta, y por lo tanto va a ser otro el OT.

No , el OT actual de mi 10% -obvio es  potencial, eso por supuesto, está clarísimo- no va más allá del OT 2 en el mejor de los casos. En el mejor de los casos. Y ya es mucho teniendo en cuenta que la mayor parte de gente es OT 0, pero no me capta bien. Aun así tiene muchos engramas. Preconceptos también, ojo, que hace que muchas veces sólo me escucha cuando a él le interesa o a su ego le interesa; y no quiero que esto suene mal, pero es tal cual.

Laura: ¿Qué número de vidas conocidas tienes?

Tarda-el: En vuestro mundo dos vidas más o menos conocidas. Eso ya depende de cada uno los conocerá más o los conocerá menos.

Laura:  ¿Y cuál es tu plano? ¿En qué plano te encuentras?

Tarda-el:  Estoy en el plano 3 subnivel 7, pero con ganas de seguir mejorando y de seguir elevándome. Para mí lo único importante es la elevación que se consigue mediante el servicio. He de integrar los roles del ego, pero yo estoy tratando de trabajar y mi 10% no lo tiene tan claro eso. Tiene roles del ego que a veces los tienen desconsolados, y para trabajar eso tiene que trabajar con Psicointegración, no hay otra manera.

Laura: ¿Y me puedes decir el plano de Virda-El?

Tarda-el: Sí, está en el 4.6, y además me orienta, me guía. Está siempre conmigo.

Laura: Vale. ¿Le quieres dar algún mensaje a tu 10%?

Tarda-el: No, creo que con lo que dije de forma inicial hay de sobra, hay de sobra.

Laura: ¿Quieres descargarte de algún engrama que te moleste ahora?

Tarda-el: Sí, quiero descargarme de un engrama que molesta ahora, pero no he escogido el que más le molesta ahora, sino uno un poco más corto para no agotar en demasía al receptáculo. Habra momento para tener toda la sesión, desde el minuto uno hasta el último, para una vida y yo escogeré entonces las más largas y las más determinantes. Hoy, como me he expresado mucho al inicio, voy a tirar por algo más corto que es menos grave, pero que también me va a aliviar de engramas, ¿no?

Laura: De acuerdo.

Tarda-el:  Se trata de una vida que tuve en el país nórdico que vosotros llamáis Suecia. Yo tuve una vida complicada porque me quedé huérfano muy pronto de padres, porque padre murió en una batalla y mi madre, que intentó tirar arriba conmigo, terminó desencarnando de una enfermedad.

Laura: ¿A qué edad quedaste huérfano?

Tarda-el: No fue tan temprano como podéis tal vez imaginar luego, porque tal vez leo vuestras mentes conceptuales, imagináis algo mucho más temprano. Me quedé huérfano a los 13 años, no es tan, tan temprano, no. De alguna manera, padre sí desencarna cuando yo tengo dos, pero madre es la que nos lleva más allá, ¿no? Yo tenía dos hermanos más, todos varones.

Laura: ¿Más mayores o más pequeños?

Tarda-el: Uno era más mayor y el otro era más pequeño. Y nos lleva delante. Nos lleva adelante madre. Madre nos lleva adelante. Mi nombre en esa encarnación era Alfred Gunarzon. Era bastante, bastante corpulento. A medida que me fui desarrollando todavía más, era alto fuerte y el engrama empieza a partir de perder a mis padres, a mi madre. Directamente no es cuando directamente nos quedamos huérfanos, somos acogidos por una familia. Evidentemente una familia vecina, evidentemente. Es como que le convenía, porque éramos tres varones y podíamos aportar mucho en el hogar. Aportábamos en las cosechas, aportábamos en el trabajo todo lo que un varón podía hacer, que eran muchas cosas.

Y a cambio no les importaba darnos un lugar para dormir y para comer. Yo no tenía buena relación con ellos, recuerdo que discutía mucho con el hombre. Él era como que trataba de usurpar el lugar de mi padre que había faltado durante muchísimos años y muy pequeños, y sobre todo lo intentaba con el pequeño, con mi hermano pequeño. Mi hermano pequeño no había conocido nunca a padre, porque justo cuando nace padre terminaba de desencarnar al poco tiempo y es como que para él siempre, que siempre se crio sin padre, su primer padre fue este hombre. Y era como que lo tenía bastante a su a su campo, como diríais vosotros tal vez.

Laura: Sí, en su terreno.

Tarda-el: Sí, le hacía hacer lo que quería, las tareas más complicadas, las más sucias. Él era un hombre que tenía un problema en una pierna, se servía de un pequeño bastón para caminar bien, y por culpa de ese impedimento no podía hacerse cargo de las tareas del hogar. Este hombre, a parte tenía dos hijas, insisto y aparte nosotros tres, que nos acogió. El hecho de que sólo tuviera mujeres seguramente hizo que nos acogiera a nosotros, somos varones, y pudiéramos aportar en la tarea del hogar a él, que estaba realmente impedido.

Laura: ¿Y cómo te asentó eso?

Tarda-el: A mí no me sienta mal, simplemente tengo muchas diferencias con él; es como que veo su interés, que tiene un interés muy materialista. Es como que no le interesamos. Es como si pensara que mi hermano pequeño podía ser su legado, su heredero. Heredero en la familia, heredero en el hogar, heredero en las cosechas, en su terreno, en todo. Y a mí no me sentada bien, era como obviar nuestras raíces. Para mí no tenía padre directamente. No lo podía tomar como padre, pero tampoco a mi padre, porque tampoco tenía recuerdos de él, a diferencia de mi hermano mayor, que era fiel 100% a la familia. También tenía discusiones con este hombre, pero él directamente era como que no le daba cancha, yo en cambio era como que entraba permanentemente en discusiones con este hombre, no sé. Este hombre se llamaba Johansson Arthur Johansson, pero no no tenía como decirlo. No sentía ningún tipo de afinidad, de conexión, con este hombre. No le tenía simpatía y no fui feliz

Laura: ¿Cuántos años estuviste? ¿Mucho tiempo?

Tarda-el: Mucho, mucho tiempo estuve, muchísimo tiempo estuve. Tanto tiempo como pude estar, por decirlo de alguna manera, ¿no? O como no sé cómo decirlo, como pude tampoco sería la palabra, pero en ningún momento me convenía abandonar el lugar tampoco. Tenía lo que buscaba: trabajo, podía comer (no todo el mundo podía decir lo mismo), no estaba metido en guerras, no estaba metido en problemas… pero yo tengo la peor fase de mi vida y a la vez la mejor fase de mi vida. Me enamoro perdidamente de una de sus hijas, su hija se llamaba Sigurlina, Sigurlina Johansson.

Ella era muy dulce conmigo y apenas le sacaba cuatro años. No fui el único, porque estuve discutiendo, peleando con mi hermano mayor por ella, Ambos nos enamoramos de ella, pero ella era como que me hacía más caso a mí. Recuerdo que estuvimos peleando, incluso terminamos a golpes con mi hermano, y desde ese entonces que no volvimos a hablar más, no nos dirigíamos la palabra cada vez que nos cruzábamos… y vivíamos juntos.

Con el pasar del tiempo él se enamora de la otra hija y ambos nos prometemos con las hijas y nos casamos con ellas. Cuando yo abandono el hogar, comienzo a vivir libre con ella, que la amaba, y sin tener que soportar las discusiones con ese hombre. Muchas veces criticaba a mi padre.

Ya dije, ya nombré, que eran familias vecinas. Yo no lo llegue a conocer insisto, pero no me gustaba que hablara mal de él. Menos le gustaba mi hermano, pero él ya de alguna manera se callaba.

Fui feliz con Sigurlina  durante mucho tiempo, pero hubo algo que a Sigurlina la alejó de mí. Yo era muy impulsivo como ya te he contado, tuve muchas discusiones con su padre y también terminé a golpes con mi hermano. Muchas veces era como que mi impulsividad me llevaba a pelearme con la gente. Terminé a golpes en un par de tabernas, me gustaba beber, tenía un carácter fuerte y Sigurlina comenzó a tener un carácter un tanto frío.

Laura: Te tenía miedo.

Tarda-el: Tal vez, tal vez. O por lo menos, como que no le gustaba tanto como al principio. Tuve un par de disputas muy fuertes más con su padre y ella decide abandonarme y volverse con su padre. Yo me quedo solo y recuerdo que estuve bebiendo muchísimo. Tanto bebí que tuve un coma etílico, más tarde tuve cirrosis. Estuve realmente mal, enfermo durante mucho tiempo. Sigurlina volvió, no me pudo olvidar, y pensaba que todo iba a ir bien con nosotros, pero yo tal vez amargado por mis enfermedades la agredida, le hice mucho daño.

Laura: ¿Por qué la agredías por todo lo que tu tenías?

Tarda-el: Tal vez me sentía irascible. Ya había sido de temperamento fuerte, pero el hecho de no poder beber lo que me gustaba, tomar lo que me gustaba, porque estaba realmente enfermo, me ponía irascible. La golpeaba y me abandonó otra vez. Terminé desencarnando en soledad y realmente amargado. Y fíjate interlocutora, que esto no es lo más fuerte que puedo relatar. Imagínate, porque no es flojo precisamente. Gracias por escucharme, voy a dejar descansar al receptáculo ya.

Laura: ¿Te encuentras mejor?

Tarda-el: Mucho, mucho mejor. Mucho mejor, pero mejor me encontraré mañana cuando haya procesado todo. Necesito un tiempo para mí y para pensar. Gracias por escucharme.

Laura: Gracias a ti, mucha luz.

Raúl: Bien no voy a cortar la grabación porque voy a decir al principio que lo noté participativo, con ganas de progresar, con ganas de mejorar con muchos engramas. Lo note realmente cargado, muchísimos engramas. Mucho trabajo por delante, muchísimo, muchísimo trabajo por delante. Mucho más de lo que su 10% seguramente imagina y quisiera y desearía, pero hay que trabajar, hay que trabajar con él. Y lo bueno es su predisposición. Yo me quedo en lo positivo, con su predisposición, quiere seguir adelante, quiere mejorar y quiere aprender.

Quiere llegar a la luz y lo va a conseguir, sin duda lo va a conseguir, porque está mejorando muchísimo, a pasos agigantados, pero necesita su 10%  también trabajar al unísono en intentar dominar yo creo que esos impulsos, esos arrebatos que tenía en esa vida. Probablemente se lo transmite en esta vida a su10% y esto lo tiene que trabajar. Y que esto se trata con Psicointegración, eso es lo que quería decir simplemente, este apunte. Ya está, nada más. ¡Gracias por escucharme!

 



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