Tiempo

05/02/16

De: Raúl Caballero

Entidad: Ro-El-Van, 90% de Raúl Caballero

Ro-El-Van habla sobre la relatividad del tiempo y establece comparación entre el plano físico y el plano suprafísico. Comenta que en el plano físico vivimos deprisa y miramos el futuro creando ansiedad en cada uno de nosotros. Da importancia a disfrutar del mientras tanto.


El tiempo es una palabra relativa. Leo en las mentes conceptuales de muchas personas encarnadas y sé que tenéis un concepto absolutamente distinto del nuestro con respecto al tiempo. Para nosotros el tiempo no es algo que nos lastre porque sentimos de alguna manera que queda muchísimo tiempo hasta que nos fundamos con el Absoluto en el Big Crunch.

Siento de alguna manera que cada uno de vosotros vivís de una manera acelerada. La palabra es: acelerada. Vuestra propia sociedad impone un ritmo de vida acelerado y no podéis dejar de pensar en el próximo paso que vais a dar, no podéis dejar de pensar en el futuro, no podéis dejar de pensar en lo que vendrá. Es la propia sociedad la que de forma a veces intencional, a veces sin querer os implanta una cosa que muy pocos conocen, que se llama engrama social. ¿Qué es un engrama social? El engrama social es aquel engrama que se implanta a un colectivo grande, como en este caso la sociedad. ¿Quién lo implanta? El kit de la cuestión no es quién lo implanta, porque realmente es como la pescadilla que se muerde la cola, no hay quien lo empezara, es la propia sociedad que absorbe un concepto y lo va transmitiendo en masa. A veces ese engrama es tan grave que se transmite de generación en generación y a veces puede llegar incluso a modificar el DNA, o el ADN, de tal manera que generaciones sucesivas van a tener implantado en su código genético esas prisas innatas que muchos de vosotros ya tenéis absorbidas. Y bien, ¿qué quiere decir eso? Quiere decir que la sociedad os empuja a mirar siempre hacia el futuro descuidando vuestro presente. ¿Y eso qué conlleva? Conlleva perderos muchas cosas hermosas, conlleva perdernos nuestra vida, conlleva perdernos todas esas cosas hermosas de las que se compone la vida, todos esos momentos únicos que solo suceden una vez, esa sonrisa de esa persona que amamos, ese paseo con ese amigo que tal vez no se repita y, en lugar de estar disfrutando eso, estamos pensando qué vendrá luego. ¿Me iré a comprar? ¿Veré la tele? ¿Leeré un libro? ¿Quedaré con Enrique? Sí, pero cuando estés con Enrique estarás pensando en qué harás luego y no vas a gozar el momento. El gozar el mientras tanto, esa es una de las cosas que estáis perdiendo como sociedad. El gozar el mientras tanto. Un querido hermano mío, que aparte es un maestro mío, llamado Johnakan Ur-El dijo en varias oportunidades: La meta es la búsqueda. Y hablaba del disfrutar el mientras tanto y hacía un símil: Si tú de repente estás en un transporte público, válgase un bus, un colectivo o bien un tren y estás esperando llegar a tu destino y estás pensando qué vas a hacer cuando llegues a tu destino, te va a poder la ansiedad, pero por más que pienses qué vas a hacer, el vehículo no se va a mover más deprisa, no se va a desplazar más rápido, ¿por qué mientras tanto no disfrutas de una buena música, de un buen libro, de un buen estado de reflexión…? ¿Por qué eso? Vivís con ansiedad, vivís con distrés, ese estrés negativo. Vivís siempre mirando para adelante, para el futuro y os descuidáis del mientras tanto. Es vivir con prisa no os hace bien a vuestro sistema psicofísico, os destruye por dentro lentamente y no os dais cuenta. Os perdéis lo hermoso de la vida porque nunca disfrutáis nada, porque siempre queréis que llegue el mañana y nunca disfrutáis del hoy. ¿Y luego qué? Porque para vosotros la vida son dos días porque no vivís mucho en el plano físico. Nosotros tenemos una vida espiritual más larga. Y bien, ¿aún no reflexionáis? ¿Aún no después de lo que os he dicho? Habrá quien reflexione, pero vivís deprisa. Sí es verdad que vuestra vida es corta, pero no aprovecháis vuestro tiempo y lo desaprovecháis en cosas banales y cuando llegue mañana te vas a dar cuenta que no hiciste todo lo que pudiste haber hecho, que no te comprometiste, que no disfrutaste. El tiempo es limitado y por eso hay que saber administrarlo, pero no por eso hay que vivir deprisa porque entonces hacéis mucho y a la vez no hacéis nada.

Os voy a contar una cosa, os voy a contar un pequeño secreto. ¿Sabéis que más de un noventa por ciento de la gente que fallece en vuestro planeta, cuando se unen con su 90%, le transmiten una sensación de “¿Ya está? ¿Ya se terminó la vida? ¡No tuve tiempo de hacer nada!” y esa ansiedad lo empuja a volver a encarnar rápidamente sin planificar? Porque a veces ese 10% trae un anhelo tan grande que empuja incluso a todo el 90% y la mayor parte de vosotros morís con anhelos porque vivís rápido y os dais cuenta que habéis hecho mucho y no habéis hecho nada. Nada de lo que queríais, porque siempre estabais mirando el mañana y mañana miráis mañana y mañana miráis mañana y así sucesivamente. Eso es lo que hoy tengo por compartir, mañana más, pero lo importante es lo que he compartido hoy, no lo que compartiré mañana. Pensadlo, me haría muy feliz. Gracias por escucharme.



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