Nutrición

La nutrición consiste en la incorporación y la transformación de materia y energía para que los organismos puedan llevar a cabo tres procesos fundamentales: mantenimiento de las condiciones internas, desarrollo y movimiento,​ manteniendo el equilibrio homeostático del organismo a nivel molecular y microscópico.

La nutrición es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y los líquidos necesarios para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de sus funciones vitales. La nutrición también es el estudio de la relación que existe entre los alimentos, la salud y especialmente en la determinación de una dieta.

Salud

Muchas enfermedades comunes y sus síntomas frecuentemente pueden ser prevenidas o aliviadas con una determinada alimentación; por esto, la ciencia de la nutrición intenta entender cuáles son los aspectos dietéticos específicos que influyen en la salud.

El propósito de la ciencia de la nutrición es explicar la respuesta metabólica y fisiológica del cuerpo ante la dieta.

De qué estamos hechos

El cuerpo humano está hecho de compuestos químicos tales como agua, aminoácidos (proteínas), ácidos grasos (lípidos), ácidos nucleicos (DAN/ARNA) e hidrosilicatos (por ejemplo: azúcares y fibra).

Alimentación adecuada

Una alimentación adecuada es la que cubre los requisitos de energía a través de la metabolización de macronutrientes como los hidratos de carbono, proteínas y grasas. Estos requisitos energéticos están relacionados con el gasto metabólico basal, el gasto por la actividad física y el gasto inducido por la dieta.

La dieta ha de cubrir las también las necesidades de micronutrientes no energéticos como las vitaminas y minerales.

Es necesaria una correcta hidratación basada en el consumo de bebidas, en especial el agua (ya que nuestra composición corporal total ronda el 60-70% de la misma).

La ingesta suficiente de fibra dietética es otro punto importante a tener en cuenta.

Tipos de nutrición

Autótrofa: Es la que llevan a cabo los organismos que producen su propio alimento. Los seres autótrofos son organismos capaces de sintetizar sustancias esenciales para su metabolismo a partir de sustancias inorgánicas, de manera que para su nutrición no necesitan de otros seres vivos.

Los organismos autótrofos producen su masa celular y materia orgánica a partir del dióxido de carbono, que es inorgánico, como única fuente de carbono, usando la luz o sustancias químicas como fuente de energía.

Heterótrofa: Es la que llevan a cabo aquellos organismos que necesitan de otros para vivir. Es decir, deben alimentarse con las sustancias orgánicas sintetizadas por otros organismos. Entre los organismos heterótrofos se encuentran los animales, los hongos, y la mayoría de bacterias y protozoos.

Los seres heterótrofos dependen de los autótrofos, ya que aprovechan su energía y la de la materia que contienen para fabricar moléculas orgánicas complejas. Los heterótrofos obtienen la energía rompiendo las moléculas de los seres autótrofos que han comido. Incluso los animales carnívoros dependen de los seres autótrofos porque la energía y su composición orgánica obtenida de sus presas procede en última instancia de los seres autótrofos que comieron sus presas.

Los seres vivos basan su composición en compuestos en los que el elemento químico definitorio es el carbono (compuestos orgánicos), y los autótrofos obtienen todo el carbono a través de un proceso metabólico de fijación del carbono llamado ciclo de Calvin.

Podemos sacar dos conclusiones:

1- Hemos de aplicar a nuestras vidas una correcta alimentación para producir en nosotros una mejor calidad de vida y evitar ciertas enfermedades y para ello es importante conocer los conceptos básicos sobre la nutrición humana.

2- Respetemos a los organismos autótrofos como las plantas, ya que de ellos dependen nuestras vidas y se están diezmando los bosques del planeta para la producción en masa de productos necesarios para el ser humano. Busquemos otras alternativas mediante la ciencia.

Adrián Tardío (10% de Adiron-El)



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