Siddharta Gautama

Sidarta Gautama, más conocido como Buda Gautama, Sakiamuni, o simplemente el Buda, fue un sabio en cuyas enseñanzas se fundó el budismo. Nació en la ya desaparecida república Sakia en las estribaciones del Himalaya. Enseñó principalmente en el noroeste de la India. Debido a ciertas interpretaciones erróneas muy comunes, debe enfatizarse que Buda Gautama no es un dios ni el único ni primer buda. Esto no solo fue asegurado por el mismo Sidarta Gautama, sino que también la cosmología budista hace esta distinción al afirmar que únicamente los humanos pueden lograr el estado de buda, pues en estos reside el mayor potencial para la iluminación.

https://es.wikipedia.org/wiki/Buda_Gautama – Wikipedia

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24/04/2016

Médium: Raúl Caballero

Interlocutor/a: Laura

Sesión con el espíritu puro de quien encarnó como Siddhartha Gautama, más conocido como Buda.

Laura: ¡Bienvenido!

Asinma-El: Gracias siempre por la labor que realizáis.

Laura: ¿Podría darnos su nombre conceptual?

Asinma-El: No es relevante, pero voy a dar un nombre como para que me conozcáis. Podéis conocerme como Asinma-El. Es el nombre conceptual que doy hoy, aquí y ahora, para que me conozcáis, pero los nombres son para vosotros. Realmente no tienen trascendencia alguna.

Laura: ¿En qué plano vibracional se encuentra actualmente?

Asinma-El: Vibró en el 5.9, que es el máximo nivel de luz.

Laura: ¿Qué edad espiritual tiene?

Asinma-El: Tengo 160 millones de años.

Laura: ¿Cuántas vidas ha tenido?

Asinma-El: He tenido muy, muy, muy pocas vidas. He tenido apenas 61 encarnaciones.

Laura: ¿Ha vuelto a encarnar desde su encarnación como Siddhartha?

Asinma-El: No, no he vuelto a encarnar. He desempeñado otros papeles desde mi plano.

Laura: ¿Ha tenido más encarnaciones relevantes en éste u otros mundos?

Asinma-El: En este mundo que vosotros conocéis como sol 3 no. Sí he tenido vidas relevantes en otros mundos con roles prácticamente idénticos y también ayudado por la Energía Búdica. Pero son otros mundos y son otros momentos.

Laura: ¿En qué  plano encarnó en su rol como Siddhartha y en qué plano desencarnó?

Asinma-El: Encarné en el plano 4.6 y desencarné en un plano 5.4. Más tarde ascendería al subnivel 9.

Laura: ¿En qué misión encarnó en esa vida? ¿La cumplió?

Asinma-El: Sí, así es. Fue absolutamente un éxito porque la misión era… podría decir 2 cosas: La misión era enseñar una nueva manera de vivir y la misión real era enseñar el desapego, algo que no se entendía en aquel entonces. La gente tendía a vivir muy apegada a todo lo material. Fue todo un éxito la misión y no lo digo yo, lo decís vosotros que de alguna manera mi filosofía ha trascendido con el pasar de los milenios.

Laura: ¿Qué grado OT llegó a desarrollar?

Asinma-El: En aquella vida logré llegar al máximo nivel OT que vosotros conocéis: Grado de Thetán  Operante 15. Lo alcancé cuando alcancé el estado de la iluminación, y conseguí canalizar la Energía Búdica en aquel momento.

Laura: ¿Con qué maestros que nosotros conozcamos tiene mayor afinidad?

Asinma-El: Especialmente con el maestro Jesús, Ien-El, con el que tengo muchísimo contacto también desde nuestros trabajos como logos, y del resto de entidades vibró en un círculo distinto de vibración. Cuando digo que vibro en un círculo distinto de vibración vengo a referirme a que nosotros, entidades espirituales, también nos movemos por círculos, por grupos. Lo que vosotros denomináis grupo, nosotros lo denominamos círculo de vibración, que es con aquellos espíritus con los que uno es más compatible o más afín, ¿no? Y yo me muevo en otros círculos vibración, con otros espíritus que no conocéis y con el único que más me relaciono es con Ien-El, de los espíritus que vosotros conocéis.

Laura: ¿Quién es su guía espiritual y su ángel guía actualmente?

Asinma-El: Actualmente mi guía espiritual es Ien-El, el propio Ien-El, y mi ángel guía es el querido Gabriel.

Laura: ¿Quien fue su guía espiritual y su ángel guía en su rol como Siddhartha?

Asinma-El: El querido Gabriel fue mi ángel guía, y mi guía espiritual… no va a ser una novedad lo que voy a comentar, porque ya lo comentó el querido Ien-El en una sesión anterior. Mi caso fue igual al suyo, tampoco encarné con un guía espiritual sino que la propia Energía Búdica se prestó a hacerme de guía.

Laura: Para que quede grabado: ¿Usted nos confirma que es el logos planetario?

Asinma-El: Así es, en este momento sí.

Laura: ¿En qué consiste el cargo?

Asinma-El: Consiste en orientar a todos los seres de este mundo, tratar de enviar luz y conciliación a los cuerpos causales de todas esas personas que sufren en vuestro mundo, supervisó los guías espirituales de cada uno y los ángeles guía y cómo interactúan en el entorno y de alguna manera superviso que todo esté en correcto estado, pero no puedo violar el libre albedrío. Eso quiere decir que si vosotros tenéis libre albedrío podéis cargaros vuestro planeta del cual yo soy Logos y yo no puedo hacer nada para impedirlo, más allá de proponer mediante luz o mediante ideas en los cuerpos causales de alguna manera para que desistan.

Laura: ¿Qué opina de la evolución del Budismo desde su desencarnación?

Asinma-El: Opino que se ha distorsionado mucho. Si bien muchos guardan las enseñanzas que yo di en sus momento, de alguna manera es como que se ha materializado todo mucho, ¿no? Es como si hoy sólo importara lo material, y es justo lo contrario a lo que yo enseñé en vida. De todas maneras yo enseñé el desapego y ha habido gente que lo ha malinterpretado, porque yo no dije que no había que comprometerse, pero para el momento tal vez tuve que ser más estricto y explicar de forma tal vez más drástica que era importante no apegarse a nada material. Pero hay gente que lo ha tomado tan al pie de la letra que no sólo ha mostrado desinterés por el prójimo, sino que incluso se han dejado estar sus cuerpos físicos. Y yo digo: -Si se dejan estar los cuerpos físicos… ¿Cómo van a poder brindarse al otro? No fue eso lo que yo quise enseñar y muchos lo han malinterpretado. Pero hablando del desinterés, cuando yo hablé del DESAPEGO muchos lo mal confundieron con DESINTERÉS. Desapego y desinterés no son sinónimos. Desapegarse quiere decir no apegarse a lo banal, a lo intrascendente, ¿no? No dije: -Hay que desapegarse de todo lo material. Hay que desapegarse de lo intrascendente. Tú no puedes desapegarte del alimento que te sustenta, por ejemplo, pero sí de lo banal. Hay gente en vuestro mundo que busca tener un coche a la última y hablo de coches ahora, cuando yo estaba en vida eso no existía, pero existían otras cosas. Y hay quien busca tener el último teléfono móvil, lo que en otros lugares de vuestro mundo llaman celular, o buscan tener el último reloj de oro… pero no es que busquen, sino que se apegan a ello, se aferran a ello. Ignoran que el día de mañana cuando den el camino, cuando den el paso hacia la otra vida, eso no se lo van a poder llevar con ellos. Muchos no lo ignoran, lo saben, pero no les importa y de alguna manera todavía más sin sentido se  apegan. Es como si lo entendieran pero no lo terminan de comprender, porque no tiene sentido. Ellos saben que no se lo van a poder llevar, pero con un hecho  contradictorio se apegan. Y sé de espíritus que luego desencarnan con tremendo apego… entonces: ¿Dónde quedó lo que yo expliqué? Es a eso a lo que yo me venía refiriendo, a lo que yo expliqué en vida: No apegarse a lo banal. Pero no dije nada del desinterés. ¿No quiere decir eso que no tengamos que tender una mano al prójimo?

-Ah bueno, pero yo tengo que  desapegarme.

No me refería a eso y hubo gente que me entendió mal. Por eso soy un firme admirador desde mi plano, soy un firme admirador de quien encarnó como Nagarjuna, que renunció al buda para mezclarse con el pueblo, para ser útil al otro. Porque de alguna manera mi querido hermano enseñó lo que yo tiempo atrás no pude enseñar. No lo pude enseñar por incapacidad, sino porque no era el tiempo, porque no era el momento, porque no me iban a comprender y tuve que ser más extremista y por eso admiro a quien cumpliera el rol de Nagarjuna, por eso.

Laura: ¿Quiere darnos algún mensaje?

Asinma-El: Sí, quisiera dar un mensaje. Recuerdo que en vida me preguntaban muchas veces lo mismo:

-¿Cómo puedo mantener la serenidad? ¿Cómo puedo mantener la tranquilidad si mi cuerpo físico de alguna manera lo preciso y estoy sustentado a ese cuerpo físico? Y el cuerpo físico es limitado.

-Maestro, yo tengo frío, sueño, hambre, dolor… ¿Cómo puedo prescindir de todo eso?

Y yo explicaba:

-Pero no se trata de prescindir, se trata de aprender de todo eso.

-Pero maestro, usted habla del desapego.

-Sí, pero desapego no es dejar de prestarte atención a ti.

-Pero yo con mi cuerpo físico sufro.

-No es tan así, no es tan así. El sufrimiento es algo fugaz, tú no sufres por tu cuerpo físico, tú sufres por tu mente, sufres porque lo ves un sufrimiento, sufres porque lo ves una limitación. En verdad sufres por ti, porque sufres porque no te ves capaz… pero el cuerpo físico no es algo que se tenga que sufrir, es algo que se tiene que disfrutar.

-¿Pero como disfrutar, maestro, si usted dice que tenemos que estar separados de los placeres carnales?

-Yo no digo que se tenga que estar separado de los placeres carnales, digo que lo que se vivencia de forma física es sólo fugaz, porque está de paso y que esté de paso lo hace menos relevante, mas no quiere decir que se vuelva 100% irrelevante. Pero lo que está de paso… de paso está. Por ejemplo, tú sufres porque ayer perdiste un amigo… ¿Pero por qué sufres hoy cuando tu amigo ya no está? Cuando el cauce del río sigue su curso… cuando el tiempo ya pasó… Porque el tiempo es inexorable para todos. Y va a llegar el día en que lo sea para mí también.

-Pero maestro, usted es inmortal.

-Para el tiempo nadie es inmortal, el tiempo no hace distinciones de ningún tipo porque tampoco existen las distinciones. Las distinciones las ponemos nosotros dándole más importancia a unas cosas que a otras o a unas personas que a otras. Tú piensas que yo soy más importante porque pregono un mensaje, porque doy unas enseñanzas, porque doy unas charlas.

-Claro, maestro.

-Pero no es así, porque yo no soy más importante que la mujer que nos sirve la comida o que el hombre que prepara el campamento, ya que sin esa comida y sin ese campamento… ¿Qué sería del maestro? No tendría sustento. Yo no me estoy apegando a mi cuerpo físico, pero si el día de mañana no me cuido, el tiempo no lo va a hacer por mí, el tiempo no perdona. Y si tengo que enseñar, sólo puedo hacerlo vivo. Porque desde el otro lado va a haber mucha gente que no me entienda.

Esta pequeña conversación que estoy contando es algo que aún hoy en día cuesta entender. Os apegáis al tiempo. Ya no digo: Os apegáis a otras cosas. Os apegáis al tiempo. Y si bien el tiempo es oro, porque el tiempo transcurre inexorablemente, os apegáis tantísimo al tiempo que no gozáis del “mientras tanto”. Y el día de mañana el tiempo va a hacer mella sobre cada uno de vosotros, que no vais a estar. ¿Y cuando no estéis, qué? Entonces echaréis de menos, lamentaréis no haber gozado del “mientras tanto”. Gozad de vuestra pareja, gozad de vuestro hermano, de vuestros hermanos, de vuestros vecinos, de vuestros amigos, de vuestros conocidos… gozad de vuestros momentos, de vuestros momentos de paz íntimos, de vuestra tranquilidad, de vuestro silencio, gozad de vuestras vidas porque si no lo hacéis vosotros nadie va a poder gozar por vosotros.

Ese es mi mensaje. Espero que se haya entendido, interlocutora.

Laura: Sí, perfectamente. ¡Muchas gracias por todo!

Asinma-El: Gracias por convocarme. Paz y luz  para todos.

Laura: Hasta todo momento.



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